Las materias primas vienen tendencia alcista en 2025, impulsadas por inventarios ajustados y demanda sólida. Aun así, el calendario manda: dos mercados clave —el dólar estadounidense y la gasolina sin plomo— entran en tramos históricamente flojos, y el Bloomberg Commodity Index también apunta a un pequeño bache estacional de corto plazo.

Desde 1974, entre finales de noviembre y comienzos de diciembre, el Commodity Spot Index ha caído en el 60% de los años. No suele ser un desplome, pero sí un cambio de tono: más tomas de beneficios, menos liquidez y mayor sensibilidad a titulares. Para el trader táctico, esto sugiere prudencia a la hora de perseguir subidas tardías y, en su caso, esperar retrocesos para entrar.
Históricamente, del 25 de noviembre al 19 de diciembre el dólar entra en un periodo desfavorable, con retornos medianos claramente negativos. Las razones combinan factores técnicos y de flujos: repatriaciones de fin de año, cierres de posiciones ganadoras, ajustes de coberturas y un descenso típico de la actividad global previa a las fiestas. En 2025, con el ciclo aún apoyado por productividad y beneficios, un dólar más débil a corto plazo puede aliviar condiciones financieras, pero también meter ruido en cruces sensibles a diferenciales de tipos.
La gasolina sin plomo (Unleaded Gas) suele flojear entre el 24 de noviembre y el 3 de diciembre, un patrón que ha mostrado debilidad consistente desde 2005. El final de la temporada de conducción en EEUU, el cambio de blends, mantenimiento en refinerías y la normalización de spreads de crack suelen presionar márgenes y precio del producto. Para estrategias direccionales, evitar perseguir máximos en este intervalo suele ser más sensato que intentar exprimir el último tramo del rally.
Que exista un bache estacional no invalida la foto de fondo. En 2025, la estructura de mercado sigue favorable a materias primas por: balance oferta-demanda más ajustado (metales, energía selectiva), inversión de capital todavía contenida en algunos segmentos y disciplina de oferta. Por eso, el sesgo de medio plazo continúa constructivo, pero el corto plazo puede castigar entradas tardías.
- Sesgo táctico: preferible comprar debilidad que perseguir fortaleza en las próximas semanas.
- Gestión de riesgo: ampliar márgenes de stop ante mayor volatilidad y menor liquidez estacional.
- Diversificación: cubrir exposición dólar si la cartera es intensiva en commodities cotizadas en USD.
- Calendario: vigilar datos de inventarios (API/EIA), actividad de refino y spreads de crack.
Bloomberg Commodity Index: pequeño bache, misma tendencia
El Bloomberg Commodity Index sugiere una caída corta estacional, coherente con el 60% de años en los que el Spot Index cedió en este tramo. Tácticamente, es un recordatorio para reducir riesgo direccional y priorizar estructuras que se beneficien de retrocesos controlados (p. ej., buy-the-dip por niveles, o coberturas temporales con opciones donde los costes lo permitan).
Qué vigilar en el día a día
En dólar: curva de tipos estadounidense, sorpresas en datos de empleo e ISM y señales de la Fed. Una pausa en rendimientos o mensajes menos agresivos pueden acelerar la debilidad estacional del billete verde. En gasolina: utilización de refinerías, inventarios de productos y márgenes. Un repunte rápido de los stocks en productos ligeros suele correlacionar con presión bajista adicional.
Para quienes operan corto plazo, la consigna es no perseguir picos. Esperar a que la volatilidad se desinfle y entrar en soportes con tamaño prudente ofrece mejor binomio rentabilidad-riesgo. Para el inversor de medio plazo, el mensaje es distinto: aprovechar recortes estacionales para construir posición en segmentos con tesis estructural (metales ligados a transición energética, crudo con disciplina de oferta, agrícolas selectas).
2025 mantiene viento de cola para las materias primas, pero el calendario de finales de noviembre a diciembre apunta a presión de corto plazo en el dólar y en la gasolina sin plomo. Tácticamente, paciencia y compras en retrocesos; estratégicamente, mantener la tesis mientras los fundamentos no cambien. El objetivo no es adivinar el mínimo, sino colocarse bien cuando la estacionalidad hace su trabajo.
