
Todo apunta a que será una semana festiva relativamente tranquila, aunque no exenta de algunos datos macroeconómicos relevantes. Entre ellos destacan especialmente el dato de PIB del tercer trimestre y la encuesta de confianza del consumidor de diciembre.
Está claro que la niebla económica provocada por el cierre del gobierno se está trasladando a los mercados en el arranque del nuevo año. Aunque los últimos datos de empleo han sido reveladores —mostrando que el mercado laboral podría ser algo más sólido de lo que muchos esperaban—, la calidad de esas cifras es cuestionable. Lo mismo puede decirse de otras series de datos clave publicadas recientemente.
El dato de IPC de noviembre, publicado la semana pasada, es otro ejemplo de esta falta de claridad. Aunque es positivo disponer de la información, el aumento interanual del 2,7 %, inferior a lo esperado, planteó nuevas dudas sobre la fiabilidad de los datos posteriores al cierre del gobierno.
Los inversores también se muestran inciertos respecto al rally bursátil de final de año, especialmente en esta semana navideña acortada. Cualquier señal de optimismo festivo podría tener un impacto significativo en Wall Street, mientras los inversores analizan el fuerte gasto corporativo en inteligencia artificial y ajustan sus expectativas sobre cuándo —y si— Powell y su equipo podrían volver a relajar la política monetaria a comienzos de 2026.
A continuación, repasamos algunos informes económicos que podrían influir en la visión de la Reserva Federal sobre cómo está saliendo Estados Unidos de un año especialmente caótico:
(1) Actualización del PIB. El PIB real creció un 3,8 % (tasa anualizada) durante el segundo trimestre. Esperamos que el informe del PIB del tercer trimestre (martes) muestre un sólido crecimiento cercano al 3,5 %, confirmando que la actividad económica sigue siendo robusta. Este escenario sería coherente con la estimación del modelo GDPNow de la Fed de Atlanta (gráfico).

(2) Confianza del consumidor. Con los datos oficiales aún llegando con cuentagotas —y, en ocasiones, ofreciendo señales contradictorias—, las encuestas privadas están cubriendo el vacío como pocas veces antes. La encuesta del Índice de Confianza del Consumidor del Conference Board (martes) proporciona una de las primeras señales mensuales sobre la evolución del mercado laboral. Esperamos que confirme que las condiciones del empleo siguen siendo mixtas (gráfico).

(3) Solicitudes de subsidio por desempleo. En medio de esta niebla estadística, el nivel semanal de solicitudes de desempleo (miércoles) sigue siendo un punto de referencia clave para los inversores desconcertados. El último dato, tras situarse la semana pasada en 224.000 solicitudes, debería volver a mostrar que los despidos siguen siendo bajos, lo que sugiere que la tasa de paro de diciembre podría registrar una ligera caída respecto al 4,6 % de noviembre (gráfico).

(4) Encuestas regionales de la Fed. La semana comienza con la publicación del Índice de Actividad Nacional de la Fed de Chicago (lunes) correspondiente a noviembre. Un día después se conocerá la encuesta empresarial de la Fed de Richmond (martes) para diciembre. Aunque las encuestas regionales de los bancos de la Reserva Federal también han afrontado dificultades debido a la escasez de datos oficiales, el informe de Richmond podría confirmar los sólidos datos de empleo de diciembre observados en las Fed de Nueva York, Filadelfia y Kansas City (gráfico).

