Al Brooks

 Al Brooks es trader profesional y uno de los precursores del price action con miles de seguidores distribuidos por todo el mundo, siendo uno de los referentes a nivel internacional en este campo. Cada día, a través de su sitio brookstradingcourse.com, enseña a operar usando la acción del precio.
Al Brooks / brookstradingcourse.com

 

Bitcoin ha dejado una de las señales técnicas más interesantes de las últimas semanas. Tras perforar momentáneamente el mínimo de la semana anterior, la criptomoneda ha reaccionado con fuerza para cerrar la semana formando una vela de giro alcista, validando además una importante zona de doble suelo. Desde la perspectiva de la metodología de Al Brooks, este movimiento aumenta la probabilidad de que el mercado haya completado la fase correctiva dentro del gran rango lateral iniciado tras el anterior mercado alcista.

El contexto de fondo sigue siendo determinante. Bitcoin protagonizó durante meses una potente tendencia alcista que, como suele ocurrir en este tipo de estructuras, terminó evolucionando hacia un amplio rango de negociación. Según Brooks, cuando una tendencia fuerte concluye, el escenario más probable no suele ser un cambio inmediato hacia una tendencia bajista de largo recorrido, sino una fase lateral caracterizada por movimientos alternos de compradores y vendedores.

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Precisamente eso es lo que parece haber ocurrido durante los últimos meses. Tras la ruptura bajista del rango, el mercado desarrolló dos grandes impulsos descendentes. El segundo de ellos ha alcanzado prácticamente su objetivo de movimiento medido, completando así una estructura bajista madura. En este tipo de contextos, la estadística favorece la aparición de al menos dos impulsos alcistas antes de que los vendedores puedan volver a tomar el control.

Eso no significa que el escenario alcista esté garantizado. Como recuerda Brooks, siempre existe entre un 20% y un 30% de probabilidad de que el mercado sorprenda desarrollando un movimiento contrario al esperado. Sin embargo, desde un punto de vista probabilístico, el contexto actual favorece claramente un rebote de mayor entidad.

La vela semanal mejora el escenario para los compradores

La semana comenzó con una ruptura bajista al perforarse el mínimo de la vela anterior. En circunstancias normales, ese movimiento habría reforzado el control de los vendedores. Sin embargo, la presión bajista desapareció rápidamente y los compradores consiguieron impulsar el precio hasta cerrar muy cerca de los máximos semanales.

El resultado es una vela de reversión alcista que aparece exactamente sobre una importante zona de soporte de largo plazo.

No obstante, los alcistas todavía no pueden cantar victoria. Para confirmar definitivamente el cambio de control necesitan superar el último máximo decreciente situado aproximadamente entre los 65.000 y 66.000 dólares. Mientras ese nivel no sea superado, todavía existe la posibilidad de que el movimiento actual sea simplemente un rebote dentro de una pata bajista de menor escala.

Un patrón High 2 con un contexto muy favorable

Desde el punto de vista operativo, la configuración actual puede interpretarse como un patrón High 2, una de las estructuras de continuación y giro más conocidas dentro de la metodología de Brooks.

El primer intento alcista apareció tras la ruptura previa, formando el denominado High 1. Ahora, tras una nueva prueba bajista que no ha conseguido atraer ventas adicionales, surge un segundo intento de giro.

Si durante la próxima semana el precio supera el máximo de la vela actual, muchos operadores interpretarán esa ruptura como una señal de compra con un riesgo relativamente reducido, ya que el stop puede colocarse ligeramente por debajo del mínimo de la vela de reversión.

Como ocurre en cualquier operación con una elevada relación beneficio-riesgo, la probabilidad de éxito disminuye ligeramente. El propio Josep Capo recuerda que una estrategia con un objetivo de beneficio dos veces superior al riesgo asumido puede ofrecer aproximadamente un 40% de probabilidad de éxito. Aun así, cuando el contexto acompaña, esa ecuación sigue siendo claramente favorable.

El doble suelo refuerza el soporte

Uno de los aspectos más importantes del gráfico semanal es la aparición de un doble suelo con los mínimos registrados durante febrero.

La potente caída desarrollada durante las últimas semanas dificultó las compras en el primer intento de giro. Sin embargo, el segundo apoyo sobre una zona de soporte de largo plazo cambia significativamente el equilibrio entre compradores y vendedores.

En términos generales, vender justo encima de un soporte importante suele ofrecer una esperanza matemática desfavorable. Por ello, mientras ese doble suelo permanezca intacto, el sesgo comienza a inclinarse nuevamente hacia el lado comprador.

El cierre trimestral puede actuar como catalizador

Otro elemento que podría favorecer movimientos importantes durante las próximas semanas es el reciente cierre del segundo trimestre del año.

Tras cada cierre trimestral, numerosos fondos institucionales realizan procesos de rebalanceo para mantener las ponderaciones fijadas en sus carteras.

Cuando un activo ha caído de forma significativa, muchos gestores se ven obligados a incrementar su exposición para recuperar el peso objetivo dentro del fondo.

Bitcoin llega precisamente a este rebalanceo después de una fase correctiva importante, por lo que este flujo institucional podría convertirse en un factor adicional de apoyo para los compradores.

El gráfico diario comienza a favorecer posiciones largas

La situación también mejora en el gráfico diario.

Bitcoin ha encadenado tres velas alcistas consecutivas, lo que sugiere que el control a corto plazo empieza a pasar a manos de los compradores.

Aunque algunos operadores podrían interpretar que las velas van perdiendo tamaño y, por tanto, impulso, Josep Capo considera que lo más probable es que el mercado continúe avanzando hacia la zona situada por encima de los 64.000 dólares, donde todavía permanece una importante concentración de vendedores.

Mientras Bitcoin continúe cotizando cerca de la parte baja del gran rango lateral de largo plazo, el sesgo sigue favoreciendo nuevas posiciones largas antes que operaciones bajistas.

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Cómo podría plantearse una operación

Existen distintas formas de incorporarse al movimiento.

Los operadores más conservadores pueden esperar un retroceso cercano al 50% del último impulso alcista antes de buscar una nueva señal de compra.

Otros preferirán esperar una ruptura clara por encima de los máximos recientes, aunque ello obliga a utilizar un stop más amplio y reducir el tamaño de la posición para controlar el riesgo.

Por el lado contrario, Josep Capo considera prematuro buscar ventas mientras los compradores mantengan el control por encima del doble suelo.

Únicamente una pérdida clara de esa zona volvería a abrir la puerta a un movimiento bajista hacia los 50.000 dólares.

Objetivos técnicos

Si el escenario alcista continúa desarrollándose, el primer objetivo técnico se sitúa en la zona de los 65.000-66.000 dólares, donde los compradores deberán demostrar que pueden romper el último máximo decreciente.

Superado ese nivel, las siguientes referencias se encuentran alrededor de los 80.000 dólares y posteriormente en la zona de los 90.000 dólares, que continúa actuando como un importante imán de precios dentro del amplio rango lateral observado en los marcos temporales superiores.

En definitiva, Bitcoin parece haber completado una corrección madura dentro de un contexto de consolidación de largo plazo. La combinación de un doble suelo, una vela semanal de reversión y un patrón High 2 ofrece una de las configuraciones técnicas más constructivas observadas en las últimas semanas. Aunque todavía será necesaria una confirmación adicional por encima de los 65.000 dólares, el equilibrio de probabilidades comienza a inclinarse nuevamente hacia un escenario de recuperación con potencial para desarrollar dos nuevos impulsos alcistas.