
La renta variable estadounidense cerró una semana positiva, aunque con señales de agotamiento en algunos de los segmentos que más habían liderado el rally. Mientras tanto, el decepcionante informe de empleo de junio ha vuelto a situar el foco sobre la evolución de la economía estadounidense y sobre los próximos pasos de la Reserva Federal.
El S&P 500 terminó la sesión del jueves en 7.483,23 puntos, con una subida semanal del 1,8%, mientras que el Nasdaq avanzó un 2,1%.
Uno de los movimientos más llamativos se produjo en los fabricantes de memorias. Tras los extraordinarios resultados publicados por Micron el pasado 24 de junio, el sector protagonizó una fuerte subida que rápidamente dio paso a una intensa recogida de beneficios. Las acciones llegaron a dispararse un 17% en una sola sesión hasta marcar un nuevo máximo histórico de 1.255,00 dólares, pero posteriormente corrigieron hasta cerrar el jueves en 975,56 dólares, un descenso del 22,3% respecto a ese máximo intradía.
El comportamiento recuerda al observado en marzo, cuando unos resultados igualmente sólidos impulsaron inicialmente la cotización antes de dar paso a una corrección significativa.
El otro gran acontecimiento fue el informe oficial de empleo estadounidense correspondiente a junio.
Las nóminas no agrícolas aumentaron únicamente en 57.000 empleos, muy por debajo de los 115.000 esperados por el consenso. Además, las cifras de abril y mayo fueron revisadas conjuntamente a la baja en 74.000 empleos.
Aunque la tasa de desempleo descendió hasta el 4,2%, esta mejora respondió principalmente a la caída de la tasa de participación laboral hasta el 61,5%, el nivel más bajo desde marzo de 2021.
Ningún dato previsto para esta semana tendrá, en principio, un impacto comparable al del informe de empleo o a la reciente volatilidad del sector de semiconductores.
Además, la temporada de resultados empresariales todavía tardará unos días en arrancar con fuerza. Los primeros grandes bancos estadounidenses, como JPMorgan y Citigroup, publicarán sus cuentas el próximo 14 de julio.
Los cinco eventos que marcarán la semana
1. ISM de servicios (lunes)
El índice ISM de servicios correspondiente a junio será una de las principales referencias para evaluar el estado de la actividad económica estadounidense. Según el indicador equivalente elaborado por S&P Global, el sector servicios debería seguir mostrando una expansión moderada.

2. Solicitudes semanales de desempleo (jueves)
Las peticiones iniciales de subsidio por desempleo permanecieron estables en 215.000 durante la semana del 26 de junio, mientras que la media móvil de cuatro semanas se situó en 222.000, niveles que continúan dentro del rango observado durante los dos últimos años.
Tras la decepción del informe oficial de empleo, este dato ofrecerá la lectura más actualizada del mercado laboral y permitirá comprobar si los despidos siguen siendo reducidos.

3. Actas de la reunión de la Reserva Federal (miércoles)
Las actas de la reunión de junio serán especialmente relevantes al tratarse de las primeras bajo la presidencia de Kevin Warsh.
En su primera reunión al frente de la institución, Warsh decidió no publicar el tradicional gráfico de previsiones de tipos («dot plot») y ha evitado ofrecer orientaciones explícitas sobre la futura política monetaria.
Actualmente, los futuros sobre los fondos federales descuentan aproximadamente una subida y media de tipos durante los próximos doce meses, un cambio muy significativo respecto a las expectativas de fuertes recortes que dominaron el mercado durante los últimos tres años.
Las actas ayudarán a conocer hasta qué punto el conjunto del comité comparte ese cambio de expectativas.

4. Expectativas de inflación de la Fed de Nueva York (martes)
También se publicará la encuesta de expectativas de inflación elaborada por la Reserva Federal de Nueva York.
En mayo, las expectativas de inflación a un año se situaban en el 3,5%, mientras que las expectativas a tres años descendían hasta el 3,1%.
La diferencia entre ambos indicadores sugiere que los consumidores siguen considerando que las actuales presiones inflacionistas tienen un carácter más temporal que permanente.

5. Inflación internacional
La semana también traerá varias referencias relevantes fuera de Estados Unidos.
El lunes se publicará el IPP de la eurozona.
En Japón, el índice de precios industriales alcanzó en mayo un crecimiento interanual del 6,3%, el ritmo más elevado desde 2023, aunque los analistas esperan cierta moderación en próximas lecturas.
Por su parte, en China, el IPP aumentó un 3,9% interanual en mayo tras haber permanecido en terreno claramente negativo un año antes, mientras que el IPC continuó mostrando una inflación contenida del 1,2%.

La reciente caída del precio del petróleo hace pensar que ambas referencias podrían moderarse durante junio.
