- El indicador GSR-MINI propone una nueva forma de interpretar la volatilidad implícita para identificar máximos de volatilidad y mínimos de mercado con mayor precisión. A partir del análisis de gaps de apertura y modelos de desequilibrio, el estudio muestra cómo acotar las zonas críticas donde el mercado tiende a girar.
- Artículo publicado en Hispatrading 65.
Los índices de volatilidad implícita como lo puede ser el VIX (S&P500), se caracterizan desde el punto de vista gráfico por su forma de pico o pincho, el cual se produce ya que los descensos de los precios en el mercado son rápidos y abruptos, mientras que la subida de estos es lenta y escalonada, de ahí el dicho “el mercado sube por escaleras y baja por ascensor”. Esta forma gráfica de la volatilidad implícita puede ser muy útil para detectar mínimos de mercado y tomar posiciones en los mismos. Sin embargo, y centrándonos exclusivamente en el gráfico de un índice de volatilidad, no resulta fácil saber cuándo este tomará su valor máximo y se producirá el mínimo del mercado.
En este sentido, este artículo muestra dos curiosas metodologías para poder detectar volatilidades máximas, una denominada las Bandas GSR, y otra denominada el indicador GSR-MINI, siendo lo novedoso del estudio que ambas tienen en cuenta para su cálculo los gaps de apertura de un índice de volatilidad implícita.
El equilibrio y desequilibrio del mercado
Para poder desarrollar ambas metodologías, se hace preciso describir las fórmulas matemáticas que sustentarán ambas. La primera metodología, las Bandas GSR parten de la fórmula de equilibrio del mercado o Macroestructura de un activo, y la cual representa la revalorización diaria de un mercado como suma del componente gap y el componente market. La otra metodología, el indicador GSR-MINI, emplea el modelo Yanirax (YNRX), o fórmulas de desequilibrio del mercado, fórmulas que rompen o no cumplen con la fórmula de la Macroestructura de un activo, ya que en su cálculo, la suma del componente gap y componente market no equivalen a la revalorización diaria total del mercado.
Todos los precios OHLC diarios de los seis índices bursátiles S&P500, NASDAQ100, EUROSTOXX50, DAX40, CAC40, HSI20 y ASX200 y las dos commodities Oro y Petróleo crudo, que en este artículo se analizan, han sido extraídos de la web financiera Investing.
A continuación, se presentan las fórmulas de equilibrio y desequilibrio del mercado que regirán el presente estudio.
Las Bandas GSR
Como se decía anteriormente, la forma de pico o pincho que tiene gráficamente la volatilidad implícita de un activo financiero, podría ser un buen indicativo de cuándo se va a producir un mínimo de mercado. Sin embargo, dichos pinchos no son siempre iguales, ni en el tiempo en el que se producen, ni en la magnitud (valor de índice de volatilidad) que alcanza. En este sentido, el modelo de las Bandas GSR intenta buscar la ubicación en el tiempo de estos picos, a través de los gaps de apertura de dicho índice de volatilidad, la serie de Fibonacci y la serie de números primos.
Como se muestra a continuación para el caso del S&P500 y del índice VIX spot desde el año 1997, se comprueba como al sumarle al gap de apertura del VIX la serie de números de Fibonacci o Primos multiplicados por diez. Se es capaz de marcar con bastante buena precisión todos los grandes máximos del VIX, que como demuestran las líneas verticales de color verde, coinciden con los precios mínimos más importantes del S&P500. Tomando como referencia las mayores caídas que ha experimentado el índice norteamericano en ese periodo, se observa cómo el choque del VIX con el gap de apertura teniendo en cuenta la serie de Fibonacci, ha marcado la caída del 45% de la crisis punto com, la del 50% de la crisis de 2008, o la del 40% que vivió el S&P500 durante la crisis del COVID-19, o poniendo un ejemplo más reciente, la caída del 20% durante la crisis arancelaria del gobierno de Donald Trump, además de otra serie de caídas de menor intensidad.
Figure 1: GSR Bands: Índice de volatilidad implícita del S&P500
Aunque esta metodología resulta basta curiosa, y sirve para detectar mínimos de mercado de manera relativamente eficiente, el modelo presenta el gran inconveniente de que a priori, no sabemos en qué banda Fibonacci va a hacer el pico la volatilidad implícita. Si bien, sí que se observa que cuanto más profunda es la caída del mercado, más alto será el máximo del índice de volatilidad, y por consiguiente, mayor será el número de Fibonacci en la cual la volatilidad implícita se frenará.
Finalmente, se destaca que esta misma metodología se reproduce de igual manera para el resto de los 6 índices bursátiles (NASDAQ100, EUROSTOXX50, DAX40, CAC40, HSI20 y ASX200) y 2 materias primas analizadas (Oro y Petróleo), y cuyos gráficos se pueden consultar en el anexo de este estudio (ver enlace al final del artículo).
El indicador GSR-MINI
Para intentar suplir las carencias del modelo de las Bandas GSR, se decide ahora aplicar las formulaciones del modelo YNRX a un índice de volatilidad implícita, observando un comportamiento interesante entre el gap de apertura y el modelo YNRX (TM+G). Ya que pareciese como si el gap de apertura y su suave tendencia, sirviese de resistencia al modelo YNRX (TM+G) y su tendencia en forma de dientes de sierra, pudiendo actuar estos como un potencial detector de mínimos de mercado.
A continuación, se presentan las gráficas del componente gap y el modelo YNRX (TM+G) para los casos de los índices volatilidad implícita del Oro (GVZ) y del HSI20 (VHSI), y en donde se observa como el componente gap de apertura y modelo YNRX (Total Market + gap) chocan entre sí.
Figure 2: Gap y modelo YNRX (TM+G) aplicado al VSTOXX y VHSI spot
En las anteriores gráficas, se observa cómo algunos, pero no todos los dientes de sierra del model YNRX (TM+G), rebotan sobre el gap de un índice de volatilidad implícita, por ello, y con el objetivo de ver si estos puntos corresponden con mínimos reales de mercado, se procede ahora a restar ambas variables. De manera lógica, si a la variable gap se le resta la variable YNRX (total market + gap), el resultado será el total market en signo negativo, es decir, el índice de volatilidad implícita dado la vuelta. Sin embargo, lo que nos interesa es ver esos puntos donde el índice toma un valor de cero, y comprobar si estos corresponden con el precio mínimo de mercado.
Por ello, se procede a realizar dicho cálculo para el caso del VXN o índice de volatilidad implícita del NASDAQ100.
Figure 3: Indicador GSR-MINI del VXN (NASDAQ100)
Trazado el cálculo, se observa como el indicador GSR-MINI aplicado al índice de volatilidad implícita del NASDAQ100, no solo hace mínimo cuando el valor del indicador es cero, sino que los mínimos de mercado se producen cuando el indicador GSR-MINI toca los niveles 0, -0,3, y –1, tocando niveles más negativos, cuanto mayor es la caída del mercado.
Este hecho reduce en gran medida los inconvenientes del modelo de las Bandas GSR, y en el cual existía un gran número de bandas donde la volatilidad implícita hacia máximos, y por tanto donde se producía el mínimo de mercado. En este sentido el indicador GSR-MINI, acota a 3 o 4 puntos el número de bandas donde es más probable que la volatilidad haga su máximo.
Visto el curioso hecho que se produce en índice de volatilidad implícita del NASDAQ100, solo hace falta comprobar que este mismo patrón se produce de igual manera en otros activos de los enunciados al inicio del artículo. Con ese objetivo, se presentan a continuación las gráficas de cuatro índices de volatilidad implícita como el VIX (S&P500), VSTOXX (EUROSTOXX50), VDAX (DAX40) y el OVX (Petróleo crudo).
Figure 4: Indicador GSR-Mini del S&P500, EUROSTOXX50, DAX40 y Petróleo crudo
Analizados esos cuatro activos, se corrobora como los valores 0, -0,3, -0,7 y –1 actúan como puntos de volatilidad máxima y por tanto mínimos de mercado, destacando que en las mayores caídas del mercado, el indicador GSR-MINI puede descender por debajo del valor -1. Por otro lado, también también se destaca que este indicador podría llegar a marcar volatilidades mínimas y por tanto máximos de mercado, ya que los puntos 0,7 y 1, son niveles donde la volatilidad se hace mínima, y se generaría un máximo de mercado.
Operativa con el modelo
Aunque se obtengan unos resultados bastante interesantes, y se hayan reducido el número de bandas entre el modelo GSR y el indicador GSR-MINI, aún siguen existiendo un número reducido número de bandas que impiden conocer el mínimo real. Por lo que estos modelos necesitan ser complementados con los modelos YNRX, MBI y RSG aplicados sobre el activo a operar, y que ya han sido publicados en esta revista, todo ello a fin de tener un sistema de doble confirmación de la señal de compra activo futuro.
Figure 5: Macroestructura y modelos YNRX, MBI y RSG sobre el S&P500
Apéndice
Todos los resultados y gráficas individuales para los nueve activos analizados en este modelo, y solo presentes unos pocos en este artículo, se pueden consultar en el siguiente anexo:
https://drive.google.com/file/d/1KQRKLDMuZELMSP8trOsJLXHdobRUnOWN/view?usp=sharing
