Dean Christians es un analista veterano especializado en la investigación de mercado y trading de Wall Street, con más de 25 años de experiencia. Sus análisis y señales de trading son de las más valoradas entre los profesionales del sector financiero.
Dean Christians / SentimenTrader

 

El maíz acaba de entrar en su peor periodo estacional del año. Aunque muchos inversores se centran en la oferta, la demanda o el clima, la historia muestra que existe una pauta recurrente que no conviene ignorar.

image 9

Desde 1981, una posición larga en maíz abierta a finales de mayo y mantenida hasta mediados de agosto ha perdido dinero el 78 % de las veces. Los datos son contundentes. Una estrategia que hubiera comprado maíz exclusivamente durante esta ventana estacional habría acumulado unas pérdidas cercanas a los 87.000 dólares a lo largo de los últimos 45 años.

¿Por qué ocurre esto? La explicación es relativamente sencilla. Para estas fechas, gran parte de la cosecha ya está sembrada. La incertidumbre sobre la superficie cultivada disminuye y el mercado empieza a disponer de más información sobre el potencial productivo. A medida que el riesgo disminuye, también lo hace la prima de riesgo incorporada en los precios.

En otras palabras, el mercado deja de pagar por el miedo. Durante los meses previos a la siembra, cualquier amenaza meteorológica puede generar fuertes movimientos alcistas. Sin embargo, una vez completada la siembra, los operadores suelen exigir menos protección frente a posibles sorpresas, provocando una presión bajista estacional.

Esto no significa que el maíz tenga que caer necesariamente este año. Sequías, inundaciones, tensiones geopolíticas o cambios inesperados en la demanda pueden alterar cualquier patrón histórico. Sin embargo, la estacionalidad nos recuerda que las probabilidades no siempre están del lado de los compradores.

La lección es clara: el mismo activo puede comportarse de forma muy distinta según la época del año. Cuando la cosecha ya está sembrada y la incertidumbre disminuye, el viento estacional suele dejar de soplar a favor del maíz. Como ocurre tantas veces en los mercados agrícolas, el riesgo premium se desvanece mucho antes de que llegue la cosecha.