
Peter Davies es director ejecutivo de Jigsaw Trading. Es trader profesional de order flow en futuros del S&P 500.
Lo más probable es que, salvo que fueras de los que le llevaban una manzana al profesor todos los días en el colegio (mi mujer solía meter caca de perro en el cajón de la mesa de su profesora, bendita sea), entonces probablemente no tengas un plan de trading.
¿Por qué?
Por lo que he podido ver, las razones son estas:
Parece trabajo sin beneficio.
Es un coñazo.
Yo solo quiero darle a comprar y vender.
No tengo muy claro cómo se hace.
La naturaleza humana dicta que cuanto más nos beneficiamos de algo, más probable es que la gente lo haga. Así que vamos a centrarnos en los puntos 1 y 4 y no intentemos ayudar a los que siguen en su fase de “space invaders del trading”.
Pasé mucho tiempo antes de dedicarme al trading trabajando como consultor y luego dirigiendo empresas de software: algo de ventas, sí, pero sobre todo I+D y desarrollo.
Eso significó que tuve que llevar a mucha gente, desde desarrolladores hasta diseñadores, consultores de negocio e incluso a una chica a la que formé tan bien que me sustituyeron por ella porque costaba una décima parte. Desarrollar a la gente no era un don, era algo que hacías para retenerla. Coges a un programador que nunca ha hecho un diseño, y lo primero que te preguntará será: “¿tienes una plantilla para hacer un diseño?”. Cada promoción venía con las mismas preguntas: “¿plantillas, por favor?”. Y sí, nosotros teníamos plantillas y procesos de desarrollo, pero en su primer proyecto no les dejaba usarlos.
La razón: NO importa.
Cualquier documento tiene un propósito y una audiencia. En tu plan de trading, la audiencia eres tú, y quizá más adelante lo compartas. Por tanto, la única persona a la que tiene que gustarle es a ti. No debería contener nada que tú mismo no necesites. En las empresas de desarrollo que dirigí, por supuesto les explicaba a las personas cómo hacer el diseño —hacíamos reuniones para comentar los puntos conflictivos—, pero eso sería un 5%-10% del proyecto; el resto quedaba en sus manos. Así que, si el documento tiene lo que necesitas para ti, entonces está bien. No nos obsesionemos con esa parte.
El puente hacia la planificación (y esto podrías hacerlo sin más)
Si llevas suficiente tiempo en esto, en algún momento estarás leyendo algo sobre lo que ya habías leído antes y, a mitad de lectura, te darás cuenta: “esto ya lo miré en su día”. Yo tengo memoria de pez de colores al que, además, le han dado un golpe en la cabeza. Y encima absorbía información como una esponja. Leía mucha más información de la que podía usar. Así que, aunque no escribas un plan, por favor, por favor, por favor, hazte dos listas. Una hoja de cálculo sencilla, un Google Sheet o una libreta.
Apunta lo que has probado y cuál fue el resultado. Sé honesto contigo mismo. Podría quedar algo así:
Cruces de medias móviles – no encontré ninguna ventaja
Operar la FOMC – lo intenté una vez, me quemé y no volví
Trading de pullbacks – conseguí que funcionara, pero me cuesta en entornos de alta volatilidad
Aunque dije “haz dos listas”, ¿qué hice yo? Escribí una sola lista con cosas que funcionaron y cosas que no. ¿Sabes por qué? Porque a mí me gusta así.
Hablo con traders todo el tiempo, y les pregunto: “¿qué has probado?” y me dicen “de todo”; luego pregunto “¿qué funcionó?” y me responden “nada”. En otras palabras, no tomaron notas, no recuerdan lo que probaron y probablemente seguirán dando vueltas en círculos probando cosas distintas.
Personaje Mr. Jigsaw sentado en un escritorio leyendo una carpeta llamada “bad ideas” y planes de trading
En la Regla de Trading n.º 4 hablamos de elegir tu religión de trading. De separar lo bueno de lo malo. Tú eres el portero de Club Trade, y si una mala idea se peleó con tu cuenta la semana pasada, ¿de verdad vas a dejarla entrar otra vez para volver a sembrar el caos?
Te dije que esto sería sin dolor. La semana que viene veremos qué debe llevar un plan de trading bueno, sencillo y sin dolor, pero antes de ponerte con eso, tu trabajo ahora es avanzar con esa lista lo mejor que puedas.
La lógica de pedirte esto se basa en la neurociencia y la psicología. El “generation effect” significa que recuerdas y entiendes algo mejor cuando lo produces tú mismo, con tus propias frases y tus propias palabras. Tienes que organizar tus pensamientos, rellenar huecos y aclarar ambigüedades; tienes que darle coherencia. Y eso deja al descubierto los huecos en tu conocimiento.
Pero tu lista te va a sorprender. Dale varias pasadas, pero además —la próxima vez— hazlo EN EL MOMENTO. Todo lo que necesitas es una hoja de cálculo o Journalytix. La semana que viene te enseñaremos eso.
Pero haz la lista, por favor. La semana que viene nos pondremos con algo de planificación y no queremos que añadas un ingrediente que ya esté caducado.
