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Brett N. Steenbarger, Ph.D. es profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento en SUNY Upstate Medical University. Compagina su actividad docente con la de entrenador de gestores de hedge funds y traders profesionales. Brett es autor de varios libros sobre psicología enfocada en el trading: The Daily Trading Coach (2009), Trading Psychology 2.0 (2015) y Radical Renewal (2019), entre otros. Su experiencia en los mercados financieros comenzó a finales de la década de 1970.”.
Brett N. Steenbarger, Ph.D. / SUNY Upstate Medical University

 

2/9/2026 – Uno de los mayores errores que cometen los traders es trabajar en su desarrollo centrándose exclusivamente en sus emociones negativas y en su mal rendimiento. Si insistes constantemente en todo lo que haces mal, terminas interiorizando la idea de que eres un fracaso. Corregir errores es, sin duda, necesario para mejorar el rendimiento, pero no es suficiente.

Uno de los ejes centrales del libro Positive Trading Psychology, que se publicará a finales de este mes, es que crecemos cuando aprovechamos nuestras fortalezas y encontramos formas de operar que se apoyan en lo mejor de nosotros mismos. Todos los traders verdaderamente exitosos con los que he trabajado han triunfado trasladando talentos y habilidades adquiridas en logros previos y adaptándolos a los mercados. Cuando operamos desde lo que mejor hacemos y lo que más significado tiene para nosotros, nuestro esfuerzo genera energía, y esa energía alimenta la búsqueda creativa de oportunidades.

¿Y qué tiene esto que ver con la diversificación? Todos poseemos una cartera de experiencias, habilidades y capacidades. El éxito en la vida surge al utilizarlas en todo lo que hacemos: relaciones, ocio, carrera profesional, trading, familia, etc. Una forma de entender esta diversificación es preguntarse: ¿qué haría que hoy fuera un gran día incluso si mi P/L es negativo? Una vida diversificada nos ofrece múltiples formas de ganar, de modo que cada día aporta energía y bienestar.

La forma en que vivimos acaba moldeando la forma en que operamos.


2/8/2026 – Los inversores y los traders intradía activos logran la diversificación de manera distinta. Un inversor construye una cartera de posiciones con expectativa positiva y baja correlación entre sí. Una apuesta puede ser el crecimiento económico en mercados emergentes frente a desarrollados, expresada mediante una posición larga en EEM y corta en SPX. Otra puede ser una posición larga en crudo, reflejando una visión de crecimiento económico, demanda y factores climáticos. El capital se reparte entre distintas ideas para que el conjunto pueda ganar dinero incluso si algunas resultan erróneas. Esta diversificación exige conocimiento de múltiples mercados, activos y estrategias, y su objetivo no es solo rentabilidad absoluta, sino una curva de retornos más estable que amortigüe pérdidas (es decir, un Sharpe elevado).

El trader intradía activo diversifica de forma diferente: opera muchos instrumentos a lo largo del día y distintos patrones en cada uno. Puede estar largo en futuros del ES en una ruptura matinal, luego corto en una acción concreta por flujos que salen de su sector y entran en otros, y más tarde realizar una apuesta de volatilidad mediante opciones, por ejemplo comprando un straddle. Aquí la diversificación se logra de forma secuencial, no simultánea, como en una cartera tradicional.

Comprender cómo la diversificación equilibra los retornos ayuda a entender cómo también equilibra nuestra mente. Cuando tenemos múltiples formas de adaptarnos a mercados cambiantes, alcanzamos un mayor control sobre nuestros resultados. Una de las fuentes más comunes —y menos apreciadas— de perturbación emocional en el trading es la rigidez: la incapacidad de adaptarnos a conjuntos de oportunidades que van cambiando.


2/6/2026 – Nos casamos para beneficiarnos de una inversión concentrada. Tenemos amigos, familia y colegas para beneficiarnos de múltiples inversiones, cada una con un retorno distinto. Juntas, nuestras apuestas concentradas y nuestras apuestas diversificadas construyen una vida profunda y, al mismo tiempo, amplia y estimulante.

Lo mismo ocurre en nuestras carreras. Para tener éxito, normalmente necesitamos concentrarnos en un área de especialización donde aportemos valor único. Pero también debemos aplicar ese conocimiento de forma suficientemente amplia como para seguir aprendiendo de nuevos retos y extender nuestra experiencia. El éxito es una función de amplitud y profundidad.

He hablado recientemente con varios gestores de carteras y traders que se beneficiaron de apuestas concentradas en áreas de crecimiento del mercado bursátil, pero que últimamente han estado perdiendo dinero. Esto ha sacudido su confianza y hará más difícil que vuelvan a involucrarse cuando surjan nuevas oportunidades. Gran parte de lo que sucede en los mercados —acciones, divisas y tipos de interés— es una rotación constante de activos. Basta observar cómo en EE. UU. los materiales y la energía han estado fuertes mientras la tecnología se debilitaba; hace solo unos meses, la situación era justo la contraria.

La diversificación implica contar con herramientas para encontrar oportunidades en múltiples mercados y la flexibilidad para asignar recursos a distintas áreas. Cuando no tenemos solo una ventaja, sino un conjunto de ventajas poco correlacionadas, logramos una curva de capital mucho más suave. Equilibrar los altibajos de los resultados es clave para preservar una psicología positiva.

Cuanto mayor sea la consistencia de nuestros retornos, más probable será que mantengamos una mentalidad consistente.