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Peter Davies es director ejecutivo de Jigsaw Trading. Es trader profesional de order flow en futuros del S&P 500.

Peter Davies / Jigsaw Trading

 

  • Los profesionales no se limitan a un ratio riesgo/beneficio fijo: aumentan posiciones cuando el mercado confirma su tesis y recalculan el riesgo en tiempo real. La clave está en utilizar el flujo de órdenes, la estructura y la volatilidad para distinguir entre una oportunidad creciente y una exposición excesiva.
  • Artículo publicado en Hispatrading 68.

La volatilidad no solo determina cuánto puede moverse el mercado, sino también cuánto deberíamos arriesgar en cada operación. Adaptar el tamaño de la posición, el stop y el objetivo al entorno vigente es esencial para mantener el riesgo bajo control sin renunciar a las oportunidades que ofrecen los movimientos más amplios.

Esto no significa mantener el mismo stop con una posición más pequeña, sino utilizar un stop y un objetivo más amplios reduciendo, al mismo tiempo, el tamaño de la posición.

Existe una suposición implícita que debemos desmontar: que el tamaño de la posición queda fijado en el momento de entrar al mercado. En internet encontrarás innumerables conversaciones sobre el ratio riesgo/beneficio. «Quiero arriesgar 1 para ganar 3». Está muy bien, pero también presupone un enfoque bastante mecánico.

Estas conversaciones moldean nuestra percepción de lo que es el trading. Nos obligan a pensar en términos de «porcentaje de acierto» frente a «ratio riesgo/beneficio». Por eso puede resultar sorprendente que muchos traders profesionales no sean capaces de decir cuál es su ratio riesgo/beneficio.

Veamos el ejemplo de un cliente de Jigsaw con el que hablé recientemente. No voy a revelar su estrategia ni el activo que opera, pero pensemos en un instrumento volátil como el Nasdaq y en una operativa como esta:

  • Abrir una posición con un stop de 100 ticks.
  • Añadir cada vez más contratos a medida que el precio avanza a favor.
  • Cerrar la posición de forma escalonada cuando el movimiento se aproxima a su fin.

Tiene sentido: crees que el mercado va a moverse en una dirección determinada y comienzas con un contrato y 500 dólares de riesgo. A medida que el mercado confirma que tienes razón, aumentas la posición. Tus operaciones ganadoras son mayores que las perdedoras, pero calcular el ratio riesgo/beneficio se convierte en un auténtico rompecabezas debido a varios factores:

  • Cada vez que añades contratos, acercas hacia el precio actual tu precio medio de entrada.
  • Desde un punto de vista matemático, tu primera entrada podría considerarse el «mejor» precio, pero está basada en información de menor calidad. El mercado todavía no ha confirmado que el motivo por el que entraste en la operación sea correcto.
  • A medida que añades contratos, el precio es matemáticamente peor, pero dispones de información de mayor calidad. Estás pagando una prima por esa información.

Por eso debes vigilar tu precio medio y tu punto de equilibrio para evitar que queden demasiado cerca del precio actual. Puedes medir esa distancia mediante la volatilidad —por ejemplo, utilizando el ATR— o prestar atención a la estructura del mercado, evitando situar el precio medio en una zona que pueda ser atravesada fácilmente durante el flujo y reflujo natural del movimiento. Por fortuna, la mayoría de las plataformas muestran el precio medio de la posición, aunque gestionarlo sigue siendo un arte.

Existen varias formas de añadir contratos a una posición:

  • Pirámide estándar: se comienza con una posición grande y se añaden cantidades progresivamente menores; por ejemplo, un 50 % al inicio, después un 30 % y finalmente un 20 %. En teoría, es el método más seguro, aunque concentra una mayor parte del riesgo al comienzo, antes de que el mercado haya confirmado la operación. Su ventaja es que mantiene el precio medio más alejado del precio actual que otros enfoques.
  • Bloques iguales: se añaden siempre las mismas cantidades: 1, 1, 1, 1, etc. Es una alternativa moderada. Lo ideal sería desplazar el stop por detrás de niveles estructurales para que un retroceso razonable no elimine toda la posición.
  • Pirámide invertida: se comienza con una posición pequeña y se añaden órdenes cada vez mayores conforme el mercado avanza a favor: 1, 2, 4, etc. En las manos equivocadas, esta técnica puede resultar letal si no se vigilan de cerca el flujo de órdenes y la estructura del mercado.

El mito del dinero de la casa

Cuando un trader profesional que opera noticias aumenta su posición hasta alcanzar los 1.000 contratos, probablemente haya comenzado con 50. A medida que el mercado se mueve, va golpeando las órdenes de compra —o las de venta— para seguir acumulando tamaño.

Para ejecutar una operación de este modo es necesario adoptar una mentalidad determinada. Muchos traders no consideran que los beneficios sean «suyos» hasta que cierran la posición. Para ellos es «dinero de la casa», como las fichas de un casino que todavía no han cambiado por efectivo.

El trader profesional, en cambio, considera que el beneficio abierto es SU dinero. Puede llevar una ganancia de 10.000 dólares y pensar: «Estoy arriesgando 10.000 dólares de beneficio para intentar capturar un acontecimiento extremo que podría generar 50.000». El ratio riesgo/beneficio se recalcula sobre la marcha y el beneficio abierto se reinvierte.

Para aumentar progresivamente una posición hay que mantener la vista en el flujo de órdenes y buscar la confirmación de que el momentum no está desapareciendo. Se trata de validar continuamente la posición con nueva información y de tener presente otra realidad: La realidad es que el último incremento de tu posición probablemente acabará en pérdidas.