El último libro de los premios Nobel de economía George Akerlof y RobertSchiller habla de, lo que ellos denominan, la economía de la manipulación. En el libro se explican diversos ejemplos que nos muestran una realidad, el hombre desde que es hombre no solo ha puesto trampas a animales para poder comer, sino que ha desarrollado la habilidad de ponerlas a otros congéneres para poder vivir mejor. Desde verdaderas estafas a otros negocios más sutiles que a pesar de lo dañino del mismo, para otros claro está, han sido elaborados para transferir el capital del semejante al bolsillo de los promotores de tan elaboradas propuestas. El mercado en algunas ocasiones presenta aspectos que apoyan la tesis expuesta en el libro de la economía de la manipulación.

Lejos de pensar obsesivamente en una conspiración judeomasónica en contra de los inversores minoritarios no es ningún secreto el hecho de que en ocasiones el mercado se ha convertido en una trampa para incautos. Véaselas muchas penny stocks en Estados Unidos cuyo objetivo es vender al público acciones basura, que al calor de falsos rumores hacen subir su precio artificialmente para poner en los retails papel que no vale más que el higiénico utilizado para otros menesteres.

Cambiando un poco de tercio, nosotros hemos hablado en muchas ocasiones el efecto que tiene a corto plazo la introducción de grandes órdenes en el mercado. De hecho, un gran problema para aquellos que quieren abrir una gran posición es precisamente este, ver la manera de introducirla en el mismo. Un error que podría costarnos un susto es no medir la liquidez que tiene un activo en un determinado momento, esto es, el número de contratos o dinero que puede absorber un activo sin el peligro de no encontrar contrapartida, algo que podría dejarnos atrapados en una posición, si ya estamos dentro, o darnos contrapartida a un precio desastroso para nosotros. En cualquier caso, provocando un movimiento no deseado en el activo.

Por poner un ejemplo, como podemos ver en el gráfico, al introducir una orden tipo stop de compra en esta acción, al no tener esta liquidez suficiente para absorber la orden al precio indicado tiene que ir escalando para ir dando contrapartida, obviamente a un precio superior del deseado. El efecto contrario se produce al intentar salir de la posición, se provoca una reacción bajista superior a la deseada. Conclusión. Una operación interesante se transforma en una operación con pérdidas por no tener en cuenta el efecto del deslizamiento.

Compra de una acción con deslizamiento. Las líneas verdes marcan las ejecuciones de compra. La orden estaba situada a la ruptura de los máximos. La línea naranja marca la ejecución de la orden de venta, a pesar de que la orden estaba situada en una zona muy superior.

¿Dónde sería un mejor punto de compra para no tener este problema? ¿A la ruptura de máximos, donde se suelen incluir órdenes compradores, o a la ruptura de nuevos mínimos? Sabemos que zonas de mínimos conllevan normalmente zonas en las que se ubican órdenes de venta, es por esto que normalmente las grandes órdenes compradoras suelen ubicarse en zonas de mínimos y no de máximos. De hecho, la participación institucional suele aparecer en estas zonas. Bien conocido es el efecto en el que una tendencia bajista culmina con una aceleración a favor de la misma junto con una explosión de volumen, el número de contratos o dinero que se negocia en un determinado momento. Normalmente podríamos pensar, si la tendencia sigue su curso y además hay un incremento del volumen, esto significa que la tendencia sigue siendo fuerte ¿no? Error. Es aquí donde empezamos a entender el concepto de trampa. Podríamos pensar así en un principio, pero cuando vemos que una y otra vez el gráfico después de caer y realizar una explosión de volumen en vez de continuar con la tendencia bajista se gira y sube, podemos empezar a pensar que algo no es como nos han contado. El gráfico no siempre nos muestra lo que parece más lógico. De hecho, si un aumento en el volumen significa que hay participación institucional y este se está produciendo en una tendencia que lleva en marcha tiempo, la pregunta es ¿qué estarán haciendo? ¿comprando o vendiendo? Teniendo en cuenta que, aunque fallan como todo el mundo, normalmente tienden a iniciar las tendencias parece que en este punto estarán comprando.

 

¿Tendencia bajista con explosión de volumen? Gráfico de Ninjatrader.

Obviamente compra en mínimos tiene unos riesgos evidentes a pesar de lo que estamos hablando. Ahora bien, hay zonas del gráfico que a pesar de producir un cierto efecto de trampa pueden resultar muy interesantes. Por ejemplo, según la teoría del Análisis Técnico sabemos que si un activo está subiendo es porque la cotización está recogiendo la información del mismo, interpretando los participantes que dichas noticias son positivas para el activo en sí. ¿Qué nos indicará una ruptura en contra de la tendencia principal? No lo podemos saber sin más, pero es cierto que, si se observa una explosión de volumen y no se observa una caída en el precio, podríamos estar ante un movimiento en trampa. Por lo que podríamos esperar nuevos máximos en el precio.

 

Después de mantenerse la tendencia alcista se produce una ruptura de soporte junto con un aumento de volumen.

Como se ve en el gráfico, después romper el soporte con un incremento de volumen el precio remonta al alza. Buscar puntos de giro en estas zonas nos podrá ayudar a subirnos a las tendencias ya establecidas.

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