Saltar al contenido
Método TradingMétodo Trading
  • Colaboradores
  • Cursos
  • Material formativo
  • Revista
  • Artículos
  • Guías
  • FAQ
  • Contacto
  • Acceder
shutterstock 2574129171 scaled">

Energía: ¿señal de doble capitulación o trampa con demasiado ruido? por Dean Christians

Dean Christians es un analista veterano especializado en la investigación de mercado y trading de Wall Street, con más de 25 años de experiencia. Sus análisis y señales de trading son de las más valoradas entre los profesionales del sector financiero.
Dean Christians / SentimenTrader

 

El sector energético tiene una forma muy suya de poner nervioso al mercado. Cuando sube, suele hacerlo con violencia. Y cuando cae, tampoco se queda corto. Por eso, cuando coinciden una caída brusca en las acciones energéticas y un desplome rápido del crudo, muchos inversores empiezan a hacerse la misma pregunta: ¿estamos ante una oportunidad clara de reversión a la media o simplemente frente a otro rebote tentador dentro de un activo salvaje? Ahora mismo, esa duda vuelve a estar sobre la mesa.

image 14

La señal que ha saltado no es menor. El XLE, el ETF del sector energético, cayó un 7% mientras que el crudo se desplomó un 15% en menos de tres semanas. Esa combinación configura un episodio raro de capitulación doble, una sacudida en la que tanto la materia prima como las compañías vinculadas a ella sufren una liquidación rápida y agresiva. En términos de mercado, eso suele significar una cosa: mucha gente ha vendido deprisa, probablemente por miedo, por reducción de riesgo o por la sensación de que había que salir antes de que el daño fuera mayor.

Y es precisamente ahí donde empieza a ponerse interesante la lectura histórica. Cuando este tipo de evento se ha producido en el pasado, el comportamiento posterior del sector energético ha sido notablemente fuerte. Históricamente, las acciones de energía han llegado a subir un 100% en tres meses tras señales de este tipo. Eso no es una recuperación cualquiera. Es el tipo de reacción que recuerda algo esencial de este sector: cuando la energía gira, puede hacerlo con una agresividad tremenda. No es un rincón del mercado que se mueva con modales. Si encuentra suelo y aparece flujo comprador, el rebote puede ser muy superior al que muchos esperan.

Además, el patrón no parece limitarse solo al propio sector. El S&P 500 también ha mostrado históricamente una ganancia cercana al 8% a doce meses en este contexto, acompañado de una cierta rotación defensiva. Eso sugiere que la señal no solo puede favorecer a la energía como operación táctica, sino también coincidir con una fase de mercado en la que los inversores empiezan a redistribuir exposición de forma más selectiva. Es decir, no necesariamente un festival alcista desenfrenado, pero sí un entorno donde algunos segmentos castigados encuentran espacio para una recuperación razonable.

Ahora bien, aquí viene la parte menos simpática, que es la que separa una oportunidad seria de una fantasía peligrosa. El crudo no muestra una reversión a la media consistente. Y eso es crucial. Porque uno podría pensar que si el petróleo cae mucho y muy rápido, lo lógico sería que rebotara con cierta fiabilidad. Pues no necesariamente. La historia dice que el petróleo puede seguir comportándose como un animal difícil, errático y capaz de arruinar una buena tesis con otro tramo violento en dirección contraria. En otras palabras, las acciones energéticas pueden ofrecer una asimetría interesante, pero el crudo en sí mismo no da la misma comodidad estadística.

Eso obliga a matizar bastante la estrategia. No estamos ante una señal limpia de “comprar energía y olvidarse”. Estamos ante una situación donde el potencial de reversión existe, sí, pero convive con volatilidad elevada, riesgo de cola y drawdowns intermedios muy severos. En algunos casos extremos, esas caídas intermedias han llegado al 50%. Y eso ya no es una sacudida menor ni una simple prueba emocional. Eso es el tipo de recorrido que destroza posiciones mal dimensionadas y saca del mercado incluso a quien tenía razón en el fondo, pero no en la gestión.

Por eso, la mejor forma de leer esta señal quizá no sea como una invitación a lanzarse con entusiasmo, sino como una oportunidad táctica que exige respeto. La asimetría puede estar ahí, especialmente en las acciones del sector, pero necesita tamaño adecuado, paciencia y una tolerancia real a la incomodidad. Porque en energía no basta con acertar la dirección general. También hay que sobrevivir al trayecto. Y el trayecto, como casi siempre en este sector, puede parecerse más a una pelea en una escalera que a un paseo por el parque.

La conclusión, por tanto, es menos romántica pero más útil. Sí, la doble capitulación en energía puede abrir una oportunidad operable de reversión a la media, sobre todo en renta variable sectorial. Pero no conviene confundir eso con una señal limpia y sin complicaciones. El crudo sigue siendo inestable, los drawdowns pueden ser brutales y el mercado puede tardar en premiar una tesis correcta. Así que la oportunidad existe, pero viene con dientes. En energía, como tantas veces, el premio potencial puede ser alto precisamente porque el camino para capturarlo no será nada cómodo.

 

Comparte este articulo:

shutterstock 2574129171
Energía: ¿señal de doble capitulación o trampa con demasiado ruido? por Dean Christians

  El sector energético tiene una forma muy suya de poner nervioso al mercado. Cuando...

shutterstock 2252170397">

ECONOMIC WEEK AHEAD: 13 – 17 de Abril por Dr. Ed Yardeni

Ed Yardeni e1525958722675

Dr. Ed Yardeni / Yardeni Research
El Dr. Ed Yardeni es una de las principales voces de LinkedIn en economía y finanzas. Colaborador habitual de los principales medios internacionales, actualmente dirige Yardeni Research una firma de consultoría que ofrece estrategias de inversión global, análisis y recomendaciones a clientes institucionales. Es autor de los libros «Predicting the Markets: A Professional Autobiography» y «Fed Watching for Fun & Profit”.

 

image 16

El conflicto no resuelto en Oriente Medio seguirá ocupando el centro de la escena esta semana. Está teniendo un impacto inmediato sobre los precios de la energía en Estados Unidos. El bloqueo estadounidense del estrecho de Ormuz volverá a impulsar los precios al alza al comienzo de la semana. El efecto sobre la cadena inflacionaria en Estados Unidos sigue siendo el tema macroeconómico dominante, por delante de la publicación del IPP de marzo del martes.

Una semana relativamente tranquila en el frente de los datos económicos significa que la atención también recaerá con fuerza sobre los miembros de la Fed que hablarán públicamente, entre ellos Barr, Barkin, Collins, Goolsbee, Bowman, Williams y Waller, a medida que se acerca el periodo de silencio previo a las reuniones. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, hablará el martes y el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, lo hará el miércoles, añadiendo una dimensión internacional a la narrativa de los bancos centrales.

Aquí están las principales referencias económicas de Estados Unidos que más probablemente influirán esta semana en la visión de los inversores sobre la inflación, el mercado laboral y la actividad empresarial:

(1) IPP. El informe del IPP de marzo (martes) mostrará que la inflación general y subyacente de esta medida de precios de producción se aceleró de forma significativa el mes pasado. Ya se estaba acelerando en febrero antes de que empezara la guerra (gráfico). Es probable que ambas suban hasta el 4,0% interanual.

image 17

Los índices de precios pagados del ISM repuntaron con fuerza en marzo, lo que indica que las presiones inflacionarias sobre el IPP seguirán aumentando durante los próximos seis meses (gráfico).

image 18

(2) Desempleo. Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo (jueves) subieron hasta 219.000 en la semana del 3 de abril, mientras que la media móvil de cuatro semanas aumentó hasta 209.500, su primer repunte en varias semanas (gráfico). Las solicitudes continuadas cayeron hasta 1.794.000, y la trayectoria sugiere que la duración del desempleo podría estar acortándose (gráfico). Es probable que los datos de esta semana confirmen que el mercado laboral sigue mostrando resiliencia; el shock energético aún no le ha golpeado.

image 19

(3) Producción industrial. La producción industrial (miércoles) se situó en 102,6 en febrero, con la manufactura en 97,6, todavía por debajo de sus máximos previos a la pandemia (gráfico). Sin embargo, ambas han mostrado una tendencia al alza desde comienzos de 2025, mientras que las horas trabajadas en manufactura se han mantenido relativamente planas, lo que sugiere que la productividad está creciendo. Esperamos más de lo mismo en marzo, con fuertes avances en la producción de hardware de tecnología de la información y defensa.

image 1

(4) Empresas y encuestas regionales. Las encuestas regionales de la Fed de abril serán las primeras lecturas adelantadas sobre las condiciones empresariales desde que comenzó la guerra, con la publicación de los sondeos de la Fed de Nueva York (miércoles) y la Fed de Filadelfia (jueves). Ambas tienden a ser muy volátiles (gráfico).

image 20

La encuesta de marzo de la NFIB sobre pequeñas empresas (martes) ofrecerá pistas sobre cómo están respondiendo los pequeños negocios a la guerra. El Índice de Optimismo de la NFIB se situó en 98,8 en febrero, ligeramente por encima de su media de largo plazo de 97,9 (gráfico). Cayó con fuerza durante el shock energético de 2022. Es probable que vuelva a hacerlo.

image 21

También vigilaremos los indicadores del mercado laboral dentro de la encuesta de la NFIB para detectar señales de que la guerra está debilitando los planes de contratación (gráfico).

image 22

 

Comparte este articulo:

shutterstock 2252170397
ECONOMIC WEEK AHEAD: 13 – 17 de Abril por Dr. Ed Yardeni

El Dr. Ed Yardeni es una de las principales voces de LinkedIn en economía y...

shutterstock 1794550759 scaled">

¿Estamos viendo el final de la corrección del Nasdaq? por Sentimentrader

maxresdefault 400x225 1

 Jason Goepfert es presidente y CEO de Sundial Capital Research. Editor de SentimenTrader.com, una web de referencia internacional con suscriptores en más de 50 países.
Jason Goepfert / SentimenTrader

 

Hay momentos en los que el mercado cambia de tono sin pedir permiso. No suele avisar con titulares elegantes ni con una señal perfecta para que todo el mundo entre tranquilo. Simplemente, deja de caer como antes y empieza a comportarse de otra manera. Eso es lo que sugiere ahora mismo el Nasdaq 100, después de una sacudida correctiva que había dejado al sector tecnológico en una situación delicada. La gran pregunta ya no es solo cuánto ha caído, sino si ya hemos visto lo peor y el mercado está comenzando a girar de forma más seria.

image 13

La señal que ha encendido esta hipótesis no viene solo del precio, sino de algo más profundo: la amplitud de mercado de corto plazo. En el caso del QQQ, el porcentaje de acciones que cotizan por encima de su media móvil de 10 días ha pasado de menos del 30% a más del 70% en apenas cinco sesiones. Eso no es un simple rebote técnico de fin de semana ni una recuperación tímida. Es un impulso violento y coordinado, una especie de latigazo alcista que históricamente ha aparecido cuando el mercado empieza a salir de una fase de presión intensa.

Y aquí está lo importante: cuando este tipo exacto de reversión de momentum se ha producido en el pasado, el Nasdaq 100 ha mostrado una tasa de acierto del 80% a un año. Eso no significa garantía, porque el mercado no firma contratos con nadie, pero sí sugiere que no estamos ante una señal menor. Cuando un índice tan sensible al crecimiento, a los tipos y al apetito por riesgo recupera amplitud con esta velocidad, suele reflejar que la demanda vuelve a entrar de forma bastante más amplia de lo que parece a simple vista en dos o tres nombres grandes.

Eso además conecta con otro punto decisivo. No parece ser solo un rebote aislado dentro de la tecnología. La amplitud de corto plazo también ha superado el umbral clave del 70% en el S&P 500 y en el Dow Jones. Esa sincronía importa. Mucho. Porque cuando la mejora interna se expande más allá del Nasdaq, el mensaje cambia. Ya no hablamos solo de un puñado de compañías tecnológicas recuperándose tras una caída severa, sino de un entorno más amplio de “Risk-On”, es decir, de mayor disposición general del mercado a asumir riesgo. Y cuando ese cambio aparece de forma coordinada, suele ser más fiable que cuando solo rebota una esquina concreta del tablero.

Ahora bien, conviene no ponerse poético antes de tiempo. Que probablemente estemos cerca del final de la corrección no significa que el camino vaya a ser limpio. Los mercados rara vez suben en línea recta después de una sacudida importante. Puede haber retrocesos, consolidaciones, jornadas feas y algún susto adicional. Pero una cosa es que el mercado siga teniendo baches y otra muy distinta es que siga instalado en un proceso correctivo profundo. Lo que esta señal histórica sugiere es que la fase más destructiva podría haber quedado atrás, aunque el avance posterior no tenga por qué ser cómodo ni ordenado.

En realidad, eso es lo que suele confundir a muchos inversores. Esperan que el final de una corrección se vea bonito. Y casi nunca ocurre así. Lo normal es que el mercado gire cuando todavía hay dudas, cuando todavía abundan los comentarios prudentes, cuando todavía muchos están esperando “más confirmación”. Pero la confirmación perfecta suele llegar bastante más arriba. Por eso, una expansión brusca y sincronizada de la amplitud tiene tanto valor: porque muestra que el mercado real, el de debajo del índice, empieza a mejorar antes de que el relato cambie del todo.

Así que, con toda la cautela que exige siempre el mercado, la lectura histórica es bastante clara. Este tipo de impulso suele aparecer cuando la corrección pierde fuerza y empieza una fase de recuperación más duradera. No asegura que no habrá volatilidad. No asegura que no veremos algún retroceso. Pero sí inclina la balanza a favor de que el Nasdaq 100 haya dejado atrás la parte más peligrosa del ajuste. Dicho sin adornos: cuando la amplitud se enciende así, y además lo hace con confirmación del resto del mercado, normalmente no estamos viendo un simple rebote técnico. Estamos viendo un cambio de régimen.

 

 

Comparte este articulo:

shutterstock 1794550759
¿Estamos viendo el final de la corrección del Nasdaq? por Sentimentrader

  Hay momentos en los que el mercado cambia de tono sin pedir permiso. No...

shutterstock 87371270 scaled">

Compras de insiders en ciclos de noticias tranquilos: por qué la ausencia de titulares también puede importar por The Trader Chick

DSC 0368 3

Marina «The Trader Chick» ayuda a las personas a hacer trading intradía. Ella simplifica el proceso al desglosar por completo patrones de trading con alta probabilidad. Está a cargo de una de las escuelas de trading con más seguidores en los Estados Unidos.
Marina / thetraderchick.com

 

La mayoría de traders están entrenados para reaccionar a los titulares. Sorpresas en resultados, mejoras de analistas, lanzamientos de productos, fusiones. Cuando nada de eso está ocurriendo, es fácil asumir que no hay nada que hacer.

Pero algunas de las señales más útiles aparecen cuando el flujo de noticias está en calma.

Esa es una de las razones por las que muchos traders activos prestan atención a las compras de insiders. No porque sea un atajo hacia los beneficios, ni porque sea «información secreta». Las transacciones legales de insiders se reportan públicamente a través de los registros de la SEC. La ventaja viene del contexto. Cuando un directivo de una empresa decide comprar acciones con su propio dinero durante un periodo de baja atención, puede merecer una mirada más atenta.

Este artículo analiza por qué las compras de insiders durante ciclos de noticias tranquilos pueden importar, qué buscar y cómo evitar errores comunes.

Las compras de insiders suelen aumentar durante periodos de baja cobertura mediática, cuando las valoraciones pueden pasar desapercibidas para el mercado en general.

¿Qué se considera «tranquilo» en el mercado?

Un ciclo de noticias tranquilo normalmente significa:

Sin comunicados de prensa importantes de la empresa en los últimos días. Sin anuncio de resultados en la ventana inmediata. Poca actividad en redes sociales o cobertura mediática. Volumen de negociación medio o por debajo de la media. Menos oscilaciones grandes de precio de lo habitual.

En estos periodos, los precios suelen moverse con inputs más pequeños. Eso puede ser bueno y malo. Puede significar menos competencia por la atención, pero también significa menos liquidez y menos catalizadores obvios.

Por qué las compras de insiders destacan cuando no hay titulares

1. Es una forma de «convicción revelada»

Cualquiera puede decir que cree en el negocio. Comprar acciones es una acción de mayor fricción. Cuando los insiders compran durante un periodo tranquilo, no están «cabalgando la noticia». Están eligiendo un momento en el que el mercado no está ya entusiasmado.

Eso puede señalar:

Que creen que la acción está infravalorada a los precios actuales. Que creen que la ejecución próxima será mejor de lo esperado. Que tienen confianza en que la empresa puede navegar un desafío a corto plazo.

Nada de eso garantiza un movimiento. Simplemente plantean la pregunta: «¿Por qué ahora?»

2. Los periodos tranquilos pueden crear ineficiencias en precio

Cuando la atención es baja, menos participantes están revalorando activamente nueva información. Si los insiders están comprando después de una caída lenta, o durante un rango lateral, el mercado puede no reaccionar de inmediato.

Para los traders, esto puede importar porque el «setup» puede formarse antes de que llegue la multitud.

3. Puede ser una pista temprana, no una tesis completa

Las transacciones de insiders son un input. No son un informe de análisis completo. En ciclos tranquilos, pueden actuar como un estímulo para hacer un análisis más inteligente y más rápido.

Qué buscar (y qué ignorar)

No todas las compras de insiders son iguales. Si quieres tratar esto como una señal seria, céntrate en los detalles que te ayuden a separar la actividad significativa del ruido.

Las señales de mayor calidad suelen incluir:

Compras en mercado abierto (el insider comprando acciones en el mercado abierto, no recibiéndolas como compensación). Múltiples insiders comprando en una ventana corta de tiempo (lo que a menudo se llama compra en «cluster»). Compras repetidas por el mismo insider a lo largo del tiempo. Tamaño relativo a las transacciones habituales del insider (una compra de 50.000 dólares significa cosas distintas dependiendo de la persona y la empresa). Contexto limpio, como liquidez estable y sin picos extremos de un solo día.

Señales que requieren precaución adicional:

Compras muy pequeñas que parecen simbólicas. Acciones con poca negociación donde el precio puede ser manipulado. Situaciones donde el gráfico está extremadamente extendido al alza. Compras que ocurren junto con acciones corporativas confusas que aún no has revisado.

Una buena regla es sencilla: si no puedes explicar por qué la compra importa en una o dos frases, probablemente necesitas más contexto antes de tratarla como accionable.

Hacer seguimiento de las compras de acciones por parte de ejecutivos puede ayudar a identificar señales tempranas de confianza interna antes de anuncios importantes.

Un flujo de trabajo práctico para traders

Cuando veas actividad de insiders durante un ciclo de noticias tranquilo, usa una checklist repetible:

Confirma que es una transacción legal y reportada a través de los registros públicos de la SEC. Identifica el tipo de transacción y si es una compra en mercado abierto. Revisa la tendencia y la volatilidad. ¿La acción está oscilando, formando base o cayendo con fuerza? Mira la liquidez. ¿Puedes entrar y salir de forma realista sin un deslizamiento importante? Revisa el calendario. ¿Hay alguna fecha de resultados o evento importante que cambie el riesgo? Define tu plan «si-entonces». Si rompe por encima de un nivel, entonces consideras la entrada. Si pierde el soporte, entonces te apartas.

Esto mantiene la señal en su papel adecuado: un punto de partida para la toma de decisiones, no una decisión en sí misma.

Errores comunes que cometen los traders con las señales de insiders

Tratar cada compra de insider como alcista. Ignorar el régimen de mercado (una cinta débil puede anular las buenas señales de una empresa). Sobredimensionar la posición porque la historia «suena inteligente». Olvidar el horizonte temporal, ya que algunos movimientos se desarrollan a lo largo de semanas, no de horas. Confundir registros públicos con información no pública.

Si evitas esos errores, los datos de insiders pueden convertirse en una parte disciplinada de tu proceso.

Reflexión final: tranquilo no significa irrelevante

Un ciclo de noticias tranquilo puede esconder oportunidades, pero también esconde riesgo. El objetivo no es perseguir cada registro. Es detectar los momentos en los que un verdadero tomador de decisiones está comprando acciones mientras la multitud mira hacia otro lado, y luego aplicar tus estándares normales de trading.

Si quieres monitorizar estos registros sin pasarte las mañanas buceando entre informes en bruto, servicios como Insider Trading Alerts resumen las compras legales de insiders más destacadas en una lista corta y lista para la toma de decisiones. Usa ese tipo de recurso como un ahorro de tiempo, no como un sustituto de tu plan.

 

Comparte este articulo:

shutterstock 87371270
Compras de insiders en ciclos de noticias tranquilos: por qué la ausencia de titulares también puede importar por The Trader Chick

  La mayoría de traders están entrenados para reaccionar a los titulares. Sorpresas en resultados,...

shutterstock 2517521673 scaled">

Cuando las criptomonedas dejaron de diversificar: el cambio de régimen con los ETFs por Quantpedia

logo

La misión de Quantpedia es procesar la investigación académica financiera de una forma más fácil de usar, para ayudar a cualquiera que busque nuevas ideas de estrategias cuantitativas y algorítmicas. Nuestro equipo está formado por miembros experimentados con diferentes antecedentes: financieros, matemáticos y traders, combinados con miembros con un sólido conocimiento técnico y de TI.
Quantpedia / Quantpedia.com

 

¿Pueden las criptomonedas seguir ayudando a diversificar una cartera de renta variable, o esa ventaja ha desaparecido? Esa es la pregunta práctica detrás del estudio Crypto Contagion. El paper analiza cómo se transmiten los shocks entre las criptomonedas y la renta variable estadounidense, y lo que es más importante, cómo esa relación cambió tras el lanzamiento de los ETFs de criptomonedas. En lugar de basarse en correlaciones simples, los autores utilizan una combinación de detección de saltos (para aislar eventos de estrés reales) y técnicas de aprendizaje automático para identificar contagios reales. Al comparar los periodos antes y después de los ETFs, demuestran de forma efectiva cómo la estructura del mercado —y con ella, el comportamiento de las criptomonedas— ha cambiado.

Antes de los ETFs, las criptomonedas se comportaban mucho más como una clase de activo independiente. Las figuras 8-10 muestran que, mientras los ETFs de renta variable estaban estrechamente vinculados entre sí, la relación de Bitcoin con ellos era diferente: había conexión, pero no una integración real. Y lo que es más importante para la construcción de carteras, los movimientos de las criptomonedas tendían a compensar los movimientos de la renta variable. El estudio estima que un movimiento del 1% en BTC o ETH correspondía a un movimiento de aproximadamente -0,07% en el S&P 500, que es exactamente el tipo de comportamiento que se busca en un activo diversificador. En la práctica, esto significaba que las criptomonedas podían actuar como una cobertura parcial en determinadas condiciones de mercado, especialmente cuando los factores específicos de las criptomonedas eran los que impulsaban los retornos.

Tras la llegada de los ETFs de criptomonedas, esa historia cambia. Las criptomonedas empiezan a comportarse mucho más como un activo risk-on, moviéndose en la misma dirección que la renta variable y perdiendo la mayor parte de su valor como diversificador. Al mismo tiempo, los ETFs se convierten en el canal principal a través del cual la información y los flujos entran en el mercado. Eso tiene un efecto secundario interesante: mientras las correlaciones suben, la transmisión directa de shocks desde las criptomonedas hacia la renta variable en realidad se debilita, porque los ETFs absorben gran parte de la presión de rebalanceo. Para traders y gestores de carteras, la implicación es directa: las criptomonedas ya no son un diversificador limpio. Deben tratarse más como una extensión de alta beta de la renta variable, impulsada por el mismo sentimiento de riesgo subyacente y los mismos flujos institucionales.

Autores: Travis Dyer y Nicholas Guest

Título: Crypto Contagion

Enlace: https://ssrn.com/abstract=5630550

Resumen:

Proponemos un modelo de reparto de riesgo del contagio cripto. El contagio cripto es un evento económico en el que los desplomes de las criptomonedas se propagan a través de múltiples instrumentos financieros o incluso clases de activos enteras. La medición precisa del contagio facilita la predicción y la gestión de riesgos: la implementación proactiva de medidas que puedan detener el contagio una vez que se ha desencadenado.

Para medir el contagio, combinamos difusión de saltos con doble aprendizaje automático. Documentamos vínculos significativos, aunque cambiantes, entre los mercados de criptomonedas y los mercados de renta variable estadounidenses. Antes de la introducción de los ETFs de criptomonedas, las principales criptomonedas BTC-USD o ETH-USD se movían en dirección opuesta a los retornos del mercado estadounidense, ajustados por otros factores. Sin embargo, desde la introducción de los ETFs, los retornos de las criptomonedas ahora se mueven en tándem con los retornos del mercado estadounidense, eliminando los beneficios originales de la diversificación cripto. No obstante, el impacto de los retornos cripto sobre los retornos del SPY está disminuyendo, posiblemente debido a la popularidad de los ETFs de criptomonedas.

La estructura cambiante de dependencia de las criptomonedas sugiere que los ETFs cripto agregan información focalizada relativa a las innovaciones en criptomonedas. Esto significa que los inversores eligen los ETFs por encima de las criptomonedas como vehículo para compartir información, disfrutando de las protecciones de los mercados estadounidenses. Las propias criptomonedas están posiblemente evolucionando hacia entidades comparables a otras corporaciones, donde los ETFs cripto sirven como un indicador del sentimiento inversor sobre la innovación cripto. Estos hallazgos son consistentes con trabajos recientes que postulaban que los inversores alcistas en cripto están apostando por la adopción de las criptomonedas, de forma muy similar a como los inversores en los años 90 apostaron por la adopción de, por ejemplo, las compras online. Estos cambios hacen que los mercados estadounidenses sean menos susceptibles a las oscilaciones de las criptomonedas y menos propensos al contagio generalizado.

Como siempre, presentamos varias figuras y tablas interesantes:

image 12

Citas destacadas del paper:

«Los mercados de criptomonedas están construidos de forma diametralmente opuesta a los mercados tradicionales. Los mercados son globales. Los participantes son anónimos. Las pequeñas monedas ‘meme’ solo pueden emitirse sobre la infraestructura de las grandes monedas existentes. En este sentido, las grandes criptomonedas como Bitcoin y Ethereum actúan como agregadores y exchanges de facto para todo el volumen de monedas meme. Sin embargo, encontramos que ETH-USD y BTC-USD no muestran dependencia respecto a los cambios en las monedas más pequeñas. Este hallazgo refuerza nuestra conclusión de que ETH-USD y BTC-USD se están volviendo cada vez más similares a entidades corporativas estadounidenses que facilitan la emisión de monedas meme más pequeñas como clientes de BTC y ETH. En otras palabras, Ethereum y Bitcoin son vistos cada vez más como otras empresas innovadoras, y los inversores apuestan por su adopción, tal como lo hicieron con la adopción de las empresas ‘.com’ a finales de los años 90.»

«Los retornos del SPY mostraron relaciones negativas altamente persistentes con los retornos diarios del SPY. Las figuras 7 y 8 muestran la distribución de los coeficientes de regresión y los estadísticos t, respectivamente, de 521 regresiones de retornos diarios de ETFs individuales sobre los retornos diarios contemporáneos del SPY. Las regresiones de los retornos diarios de Bitcoin (BTC-USD) sobre ETFs individuales también mostraron dependencias estadísticas muy fuertes, aunque positivas. Las figuras 9 y 10 resumen las distribuciones de los coeficientes de regresión y los estadísticos t, respectivamente.»

«Nuestro primer periodo muestral abarca desde el 19 de octubre de 2021 hasta el 22 de julio de 2024, el día anterior a la introducción formal de ETHA y ETHV, los primeros ETFs de Ethereum. Mostramos que durante este periodo, la relación de Bitcoin con la mayoría de los ETFs estadounidenses perdió significación estadística, mientras que el ETF de Ethereum todavía mostraba una fuerte relación negativa entre sus retornos y los de los ETFs estadounidenses. Como muestra la Figura 18, los estadísticos t de las regresiones de los retornos diarios de ETH-USD sobre los de los ETFs estadounidenses frecuentemente alcanzaban entre -2 y -4, indicando una significación estadística del 99,99% en la importancia de la relación SPY-ETH.»

«Una vez dessesgados por los retornos de los ETFs estadounidenses, la regresión de los retornos del SPY sobre los retornos dessesgados de BTC-USD y ETH-USD generó resultados positivos significativos para ambas criptomonedas. Cuando ETH-USD o BTC-USD subían un 1%, el S&P 500 subía un 0,1% de media. Esto contrasta con el periodo anterior a los ETFs cripto, cuando los retornos del S&P 500 y las criptomonedas estaban correlacionados negativamente.»

«Como muestra este paper, los mercados de criptomonedas están cada vez más entrelazados con los mercados de renta variable tradicionales. Los beneficios de diversificación de las criptomonedas observados antes del lanzamiento de los ETFs cripto han desaparecido en gran medida. Al mismo tiempo, la introducción de los ETFs cripto parece haber creado fronteras en la transmisión de shocks entre ambos dominios, con los ETFs sirviendo como proxies del precio de las criptomonedas, igual que las acciones tradicionales lo hacen para las empresas. Los ETFs cripto esencialmente controlan los derrames negativos de información desde los mercados de criptomonedas hacia los mercados estadounidenses más amplios, el fenómeno conocido como contagio. En este sentido, las criptomonedas son verdaderamente la nueva tecnología innovadora, no una nueva forma del mundo, y Ethereum y Bitcoin son como empresas representadas en los mercados estadounidenses por los ETFs cripto.»

 

Comparte este articulo:

shutterstock 2517521673
Cuando las criptomonedas dejaron de diversificar: el cambio de régimen con los ETFs por Quantpedia

  ¿Pueden las criptomonedas seguir ayudando a diversificar una cartera de renta variable, o esa...

shutterstock 1932278750 scaled">

Lo que la historia del mercado nos enseña sobre los próximos años por Brett N. Steenbarger, Ph.D.

Fotografia

Brett N. Steenbarger, Ph.D. es profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento en SUNY Upstate Medical University. Compagina su actividad docente con la de entrenador de gestores de hedge funds y traders profesionales. Brett es autor de varios libros sobre psicología enfocada en el trading: The Daily Trading Coach (2009), Trading Psychology 2.0 (2015) y Radical Renewal (2019), entre otros. Su experiencia en los mercados financieros comenzó a finales de la década de 1970.”.
Brett N. Steenbarger, Ph.D. / SUNY Upstate Medical University

 

Este es un gráfico de datos históricos del mercado bursátil que, desafortunadamente, puede estar cobrando una relevancia cada vez mayor. Conviene tener en cuenta lo siguiente:

Captura de pantalla 2026 04 06 a las 9.14.57

De 1929 a 1949, el índice S&P 500, medido en términos ajustados por inflación, pasó de 545 a 193, perdiendo más de la mitad de su valor en un periodo de 20 años.

De 1968 a 1982, el índice ajustado por inflación pasó de 957 a 359, perdiendo de nuevo más de la mitad de su valor.

De 2000 a 2009, el índice ajustado por inflación pasó de 2.860 a 1.226, perdiendo una vez más más de la mitad de su valor.

La buena noticia es que, a lo largo de la historia en su conjunto, los precios de las acciones —incluso en términos ajustados por inflación— han estado en modo alcista, multiplicándose por más de 15 desde 1982. La mala noticia es que ha habido caídas significativas por el camino que perjudicaron a los inversores cercanos a la jubilación.

Desde 2009, el índice se ha multiplicado por más de cinco en términos ajustados por inflación. Ahora vemos precios del petróleo al alza y señales de inflación creciente junto con el inicio de un crecimiento más lento. Vemos un endeudamiento creciente a largo plazo en la economía.

La historia nos enseña que podríamos estar entrando en un periodo en el que la preservación de nuestro capital se vuelve tan importante como la rentabilidad de nuestro capital.

 

 

Comparte este articulo:

shutterstock 1932278750
Lo que la historia del mercado nos enseña sobre los próximos años por Brett N. Steenbarger, Ph.D.

  Este es un gráfico de datos históricos del mercado bursátil que, desafortunadamente, puede estar...

shutterstock 2507648793 scaled">

El VIX rompe el nivel de 30: ¿es momento de comprar la caída? por Jay Kaeppel

headshot jay thumbnail

Jay Kaeppel es analista cuantitativo colaborador habitual de los principales medios internacionales como CNBC, así como colaborador destacado en SentimenTrader.com y la revista Stocks and Commodities, una web de referencia internacional con suscriptores en más de 50 países.
Jay Kaeppel / Sentimentrader.com

 

Después de 232 días consecutivos de calma relativa, el VIX acaba de romper la barrera de los 30 puntos. Ha pasado de cotizar en mínimos de once meses a registrar máximos de once meses en un giro que refleja un cambio brusco en el estado emocional del mercado. De la complacencia casi absoluta al miedo declarado. Ese tipo de transición no ocurre todos los días, y cuando ocurre, suele generar una pregunta inmediata: ¿es momento de comprar?

image 1

La tentación es comprensible. Un VIX por encima de 30 históricamente se ha asociado con zonas de estrés elevado, y muchos inversores han aprendido que comprar cuando el miedo es extremo suele funcionar. Pero el matiz aquí es importante, porque no todos los picos de volatilidad son iguales. Lo que diferencia este episodio es que se produce con el S&P 500 cotizando por debajo de su media móvil de 200 días, lo que indica que no estamos ante un simple susto dentro de una tendencia alcista sana. Estamos ante un mercado que ya ha perdido su estructura técnica de largo plazo.

Y eso cambia la lectura. Cuando analizamos los 16 episodios históricos en los que el VIX superó los 30 con el S&P 500 por debajo de su media de 200 sesiones, los resultados a corto plazo no son tan generosos como muchos esperarían. En las primeras semanas, la relación entre riesgo y recompensa es prácticamente neutral. No hay una ventaja clara para el comprador inmediato. El mercado puede rebotar, sí, pero también puede seguir cayendo o moverse de forma errática mientras digiere el shock de volatilidad.

La historia empieza a mejorar cuando ampliamos el horizonte. A partir del cuarto o quinto mes, las tasas de acierto comienzan a subir de forma más convincente. Es decir, el mercado no suele premiar al que compra en el primer rebote después del pico de miedo, sino al que tiene la paciencia de esperar a que las réplicas iniciales se disipen. Es una diferencia sutil pero enormemente relevante para la gestión del riesgo. Comprar miedo funciona, pero comprar miedo demasiado pronto puede ser igual de costoso que no comprar nada.

Esto tiene bastante lógica si pensamos en cómo se comporta el mercado después de un cambio tan brusco en el régimen de volatilidad. Cuando el VIX pasa de niveles de complacencia a niveles de pánico en poco tiempo, lo que ocurre es una reconfiguración completa del posicionamiento. Los fondos ajustan coberturas, los traders cierran posiciones apalancadas, los algoritmos recalibran sus modelos de riesgo y los inversores minoristas reaccionan con ventas emocionales. Todo ese proceso no se resuelve en un día ni en una semana. Necesita tiempo para estabilizarse, y durante ese periodo de ajuste el mercado puede generar rebotes engañosos seguidos de nuevas caídas.

Por eso, la respuesta a la pregunta inicial no es un sí ni un no rotundo. Es un «depende de tu horizonte y de cómo ejecutes». Si la idea es lanzarse a comprar agresivamente en el primer rebote esperando una recuperación rápida, los datos históricos no respaldan esa estrategia con claridad. Pero si el enfoque es empezar a construir posición de forma gradual, con tamaño controlado y asumiendo que puede haber más incomodidad antes de ver resultados, entonces el contexto empieza a ser más favorable.

El VIX rompiendo los 30 después de meses de calma es, sin duda, una señal de que algo ha cambiado en el mercado. Pero no es una señal de compra automática. Es más bien una señal de que el proceso de limpieza ha comenzado, y que dentro de ese proceso, con paciencia y disciplina, pueden aparecer puntos de entrada atractivos. La clave está en no confundir el inicio del miedo con el final del miedo. Porque en mercados así, el primer rebote rara vez es el definitivo.

 

Comparte este articulo:

shutterstock 2507648793
El VIX rompe el nivel de 30: ¿es momento de comprar la caída? por Jay Kaeppel

  Después de 232 días consecutivos de calma relativa, el VIX acaba de romper la...

shutterstock 2545469545 scaled">

Años bajistas en bolsa: por qué son menos frecuentes de lo que parece por Ben Carlson

Captura de pantalla 2020 10 07 a las 15.27.47 1 e1602078279445

Ben Carlson es gestor de carteras para instituciones e inversores en Ritholtz Wealth Management LL. Escribe habitualmente sobre gestión patrimonial, inversiones, mercados financieros y psicología del inversor.
Ben Carlson / Ritholtz Wealth Management LL

 

En los nueve años que van de 2000 a 2008, el S&P 500 cerró casi tantos años en negativo como en positivo.

image 9

Fueron tres años consecutivos de caídas entre 2000 y 2002, y luego el gran año bajista de 2008.

Desde 2009, la travesía ha sido mucho más tranquila.

El S&P 500 ha cerrado el año en negativo solo dos veces en los últimos 17 años.

image 10

En 2018, el S&P 500 terminó el año con una caída de poco más del 4%. Después, el mercado bajista de 2022 dejó las acciones con una pérdida anual de casi el 20%.

Y eso es todo en lo que a pérdidas anuales se refiere.

Por supuesto, ha habido correcciones por el camino.

Hubo cinco correcciones de dos dígitos en la década de 2010. Dos de ellas estuvieron a un paso de alcanzar pérdidas del 20%. El mercado bajista por el Covid en 2020 registró caídas superiores al 30%, pero el mercado terminó el año con ganancias de dos dígitos. Lo mismo ocurrió el año pasado tras el revuelo del Liberation Day. También hubo una corrección menor en 2023.

Pero la mayoría de esos años terminaron en positivo.

El Russell 2000 y el Nasdaq 100 tampoco han tenido muchos años bajistas en este ciclo.

Estas son las pérdidas del Russell 2000 después de 2008:

2011: -4,2%
2015: -4,1%
2018: -11,0%
2022: -20,4%

El Nasdaq 100 solo ha tenido un año en negativo desde 2008:

2022: -32,6%

Así que las pérdidas han sido escasas y espaciadas para los inversores durante este mercado alcista de más de 17 años en la bolsa estadounidense.

De 2000 a 2008, el Russell 2000 se comportó bastante mejor que el S&P 500 en cuanto a la magnitud de las pérdidas, pero aun así tuvo varios años en negativo:

2000: -3,0%
2002: -20,5%
2007: -1,6%
2008: -33,8%

Las pérdidas del Nasdaq 100 entre 2000 y 2008 hacen que casi todo lo demás parezca insignificante en comparación:

2000: -36,1%
2001: -33,3%
2002: -37,4%
2008: -41,7%

Las subidas y bajadas del mercado tienden a ser irregulares. Los años negativos pueden agruparse o simplemente puede llegar una gran purga con un año severamente negativo.

¿Podríamos ver un año bajista en 2026? Es perfectamente posible.

Al cierre del jueves, estas son las rentabilidades en lo que va de año para estos tres índices:

S&P 500: -3,5%
Russell 2000: +2,3%
Nasdaq 100: -4,6%

Tres reflexiones sobre los mercados bajistas:

No ocurren muy a menudo durante los mercados alcistas. Las ganancias y las pérdidas tienden a agruparse. No te sorprendas si 2026 resulta ser un año negativo. No hemos tenido muchos de esos.

Pero tampoco te sorprendas si esta resulta ser simplemente otra corrección que termina dando paso a un año decente en bolsa.

Esa es la dicotomía de invertir en activos de riesgo.

 

Comparte este articulo:

shutterstock 2545469545
Años bajistas en bolsa: por qué son menos frecuentes de lo que parece por Ben Carlson

  En los nueve años que van de 2000 a 2008, el S&P 500 cerró...

shutterstock 2198477525 scaled">

S&P 500 en mínimos de 7 meses con la amplitud destrozada: ¿agotamiento alcista o inicio bajista? por Dean Christians

Dean Christians es un analista veterano especializado en la investigación de mercado y trading de Wall Street, con más de 25 años de experiencia. Sus análisis y señales de trading son de las más valoradas entre los profesionales del sector financiero.
Dean Christians / SentimenTrader

 

Cuando el S&P 500 marca un mínimo de siete meses y, al mismo tiempo, menos del 20% de sus acciones cotizan por encima de su media móvil de 50 días, el aspecto del mercado es francamente desagradable. Los gráficos se ven mal, los titulares se vuelven agresivos y el inversor medio empieza a preguntarse si esto es solo el principio de algo mucho peor. Es una reacción comprensible. Pero la historia tiene una opinión bastante distinta sobre lo que suele ocurrir después de este tipo de combinación.

image

Lo primero que conviene entender es qué significa realmente este escenario. Un mínimo de siete meses en el índice refleja una caída sostenida que ya ha provocado daño técnico visible. Pero cuando además la amplitud interna se desploma por debajo del 20%, lo que tenemos es algo más profundo: un lavado generalizado en el que la inmensa mayoría de las acciones ya han sufrido un castigo severo. No estamos hablando de debilidad concentrada en unos pocos nombres. Estamos hablando de un mercado que, por dentro, ya ha sido arrasado de forma casi indiscriminada.

Y ahí es donde la lectura empieza a cambiar. Porque aunque el precio diga una cosa, la estructura interna puede estar diciendo otra. Históricamente, cuando estas dos condiciones se han dado de forma simultánea desde 1998, los resultados posteriores han sido sorprendentemente positivos. Los datos muestran que, en esos episodios, el mercado subió durante el año siguiente en el 79% de los casos, con una ganancia media superior al 14%. No es un dato menor. Sugiere que este tipo de combinación no ha funcionado como señal de inicio de mercado bajista, sino más bien como una marca de agotamiento vendedor extremo.

Si además aplicamos un filtro más estricto y nos quedamos solo con los seis casos más comparables desde 1998, la lectura se vuelve aún más contundente. En esas seis ocasiones, el mercado subió el 100% de las veces a seis y doce meses vista, con una rentabilidad media cercana al 15,3% en un año. Es una tasa de acierto perfecta en una muestra reducida, lo cual invita al optimismo pero también exige cautela estadística.

Y precisamente ahí está el matiz importante. Seis casos no son una muestra robusta. Son suficientes para identificar un patrón y para inclinar la balanza de probabilidades hacia el lado alcista, pero no para construir una certeza absoluta. Además, el entorno macroeconómico actual tiene particularidades propias: tensiones comerciales, incertidumbre sobre tipos de interés y una economía que envía señales mixtas. Todo eso puede influir en cómo se desarrolle este episodio concreto, incluso si el patrón histórico sigue siendo válido como referencia general.

Dicho esto, lo que esta señal sí ofrece es una lectura clara de la asimetría entre riesgo y recompensa. Cuando la amplitud cae a niveles tan extremos y el índice marca mínimos de varios meses, gran parte del daño psicológico y técnico ya está hecho. Las manos débiles han vendido, las valoraciones se han comprimido y las expectativas se sitúan tan abajo que cualquier mejora, incluso modesta, empieza a mover precios con relativa facilidad. Ese tipo de entorno no garantiza un suelo inmediato, pero sí sugiere que el grueso de la presión vendedora podría estar ya absorbido.

Por eso, aunque el corto plazo pueda seguir siendo ruidoso e incómodo, el contexto histórico apunta más a una fase de agotamiento que a una fase de inicio bajista. El mercado primero asusta, luego sacude y solo después recompensa. Y en este momento, con el S&P 500 cotizando en mínimos de siete meses y la amplitud completamente lavada, parece que buena parte del susto y de la sacudida ya han ocurrido. Lo que no significa que no pueda haber más volatilidad, pero sí que la relación entre lo que se arriesga y lo que se puede ganar empieza a inclinarse claramente a favor del inversor con visión de medio y largo plazo.

 

Comparte este articulo:

shutterstock 2198477525
S&P 500 en mínimos de 7 meses con la amplitud destrozada: ¿agotamiento alcista o inicio bajista? por Dean Christians

  Cuando el S&P 500 marca un mínimo de siete meses y, al mismo tiempo,...

bigstock Businessman Wearing Formal Sui 430400539">

ECONOMIC WEEK AHEAD: 6 – 12 de Abril por Dr. Ed Yardeni

Ed Yardeni e1525958722675

Dr. Ed Yardeni / Yardeni Research
El Dr. Ed Yardeni es una de las principales voces de LinkedIn en economía y finanzas. Colaborador habitual de los principales medios internacionales, actualmente dirige Yardeni Research una firma de consultoría que ofrece estrategias de inversión global, análisis y recomendaciones a clientes institucionales. Es autor de los libros «Predicting the Markets: A Professional Autobiography» y «Fed Watching for Fun & Profit”.

 

image 2

Esta semana seguirá dominada por los acontecimientos en Oriente Medio, aunque una agenda cargada de datos —incluyendo las Actas del FOMC de marzo, los ingresos personales de febrero y el IPC de marzo— competirá por la atención de los inversores.

El presidente Trump confirmó el miércoles por la noche que Estados Unidos podría concluir su participación en la guerra de Irán en un plazo de dos a tres semanas, ofreciendo una vía de salida a un conflicto que ha sacudido los mercados energéticos desde finales de febrero. Sin embargo, los precios del petróleo se mantienen obstinadamente elevados, reflejando las preocupaciones sobre el Estrecho de Ormuz, que Trump dijo que dejaría en manos de otros países para su reapertura. Aun así, este fin de semana Trump advirtió a Irán de que, a menos que el Estrecho se abra de inmediato, el lunes será el Día de la Obliteración, cuando Estados Unidos bombardeará las centrales eléctricas de Irán.

Las Actas de la reunión de la Fed del 17-18 de marzo (miércoles) ofrecerán una ventana directa a cómo estaban pensando los responsables de política monetaria en las primeras fases del conflicto. El IPC de marzo (viernes) proporcionará la primera lectura de cómo la subida de los precios de la gasolina se ha trasladado a los precios al consumidor.

Estas son las publicaciones económicas clave en EE.UU. que probablemente moldearán la visión de los inversores sobre el crecimiento económico, la inflación y la senda de política monetaria esta semana:

(1) PIB. La revisión final del PIB del cuarto trimestre de 2025, que se publica el jueves, se espera en el 0,7% (tasa anualizada), un dato retrospectivo que difícilmente moverá los mercados. Estuvo deprimido por el cierre parcial del gobierno. La historia más importante es el primer trimestre de 2026. El modelo GDPNow de la Fed de Atlanta ha descendido hasta el 1,6%.

Creemos que el mal tiempo en diciembre, enero y febrero contribuyó a la reciente debilidad del crecimiento del PIB real. Durante esos tres meses, hubo un aumento significativo en el número de trabajadores que no acudieron a trabajar o trabajaron a tiempo parcial debido a un invierno peor de lo habitual.

image 3

(2) IPC. El informe del IPC de marzo (viernes) es la publicación más relevante de la semana. Las estimaciones del modelo Nowcasting de la Fed de Cleveland indican que las tasas de inflación general y subyacente subieron un 0,84% y un 0,20% mensual, o un 3,25% y un 2,60% interanual, frente al 2,40% y el 2,50% interanual de febrero.

image 4

La relación histórica entre los precios del petróleo y el IPC general hace que el salto de marzo sea totalmente predecible: cada gran repunte en el precio del crudo ha venido seguido de un movimiento al alza correspondiente en la inflación general. Esperamos que los precios del petróleo toquen techo en los próximos dos meses, aunque esto dependería, por supuesto, de una resolución rápida en Oriente Medio.

image 5

image 6

 

(3) Desempleo. El informe de empleo del viernes sorprendió al alza, ofreciendo tranquilidad sobre la salud a corto plazo del mercado laboral. Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo (jueves) han seguido con tendencia a la baja, con la media móvil de cuatro semanas en 207.800. Hasta ahora, no hay evidencia en los datos de solicitudes de que la guerra esté debilitando el mercado laboral.

image 7

 

(4) Sentimiento del consumidor. La encuesta preliminar de Sentimiento del Consumidor de la Universidad de Michigan para abril se espera que baje ligeramente hasta 52,0 desde 53,3 en marzo, con las expectativas ya en un deprimido 51,7. La confianza del consumidor del Conference Board sorprendió al alza la semana pasada en 91,8, lo que sugiere que el sentimiento podría tener más resiliencia de lo que implica el consenso.

image 8

Comparte este articulo:

bigstock Businessman Wearing Formal Sui 430400539
ECONOMIC WEEK AHEAD: 6 – 12 de Abril por Dr. Ed Yardeni

El Dr. Ed Yardeni es una de las principales voces de LinkedIn en economía y...

shutterstock 2540874887 scaled">

Nasdaq 100 ¿Cuchillo cayendo o zona de acumulación? por Sentimentrader

maxresdefault 400x225 1

 Jason Goepfert es presidente y CEO de Sundial Capital Research. Editor de SentimenTrader.com, una web de referencia internacional con suscriptores en más de 50 países.
Jason Goepfert / SentimenTrader

 

Cuando el Nasdaq 100 entra en corrección, la tentación de resumirlo todo en una sola frase es enorme. O estamos ante un cuchillo cayendo que no conviene tocar, o ante una oportunidad histórica de compra. El problema es que el mercado casi nunca regala respuestas tan limpias. Ahora mismo, el índice tecnológico acumula una caída superior al 11% desde su último gran máximo, lo que confirma oficialmente el proceso correctivo. Pero una corrección no siempre significa lo mismo. A veces es el inicio de algo más serio. Otras veces, simplemente el peaje que hay que pagar antes de volver a ver una tendencia alcista más sana y sostenible.

image

Lo interesante del contexto actual es que no solo estamos viendo una caída en precio, sino también una señal de miedo especialmente llamativa. El VXN, el índice de volatilidad del Nasdaq, acaba de registrar un raro repunte de tipo «double-pump», una estructura de estrés que históricamente ha aparecido en momentos de fuerte tensión emocional en el mercado tecnológico. Este tipo de lecturas suelen reflejar algo muy concreto: los inversores dejan de analizar con frialdad y empiezan a actuar desde la incomodidad, la cobertura urgente y el deseo de salir como sea. Y cuando el miedo se concentra de esa forma, muchas veces el mercado empieza a acercarse más al agotamiento vendedor que al principio de un desastre estructural.

Ahora bien, eso no significa que el suelo esté aquí, hoy, esperándonos con una alfombra roja. El mercado no funciona así. De hecho, el propio escenario sigue dejando una advertencia importante a corto plazo. El modelo S-TCTM Risk Warning continúa muy activo, lo que sugiere que todavía puede haber ruido, sacudidas, rebotes fallidos y más limpieza antes de que el mercado encuentre estabilidad. Dicho de forma sencilla: la foto de seis a doce meses puede ser bastante constructiva, pero el camino para llegar ahí puede seguir siendo incómodo. Y ese matiz lo cambia todo, porque una buena idea de inversión puede convertirse en una mala experiencia si se ejecuta mal en tiempo, tamaño o gestión emocional.

La historia del Nasdaq ayuda a poner las cosas en perspectiva. Una caída inicial del 10% en este índice no ha sido, por norma general, una sentencia de muerte para la tecnología. Más bien ha funcionado muchas veces como una zona desde la que los retornos futuros a medio y largo plazo se han vuelto atractivos. Cuando un índice tan concentrado en crecimiento, innovación y expectativas sufre una corrección seria, lo que suele ocurrir es una compresión de múltiplos, una expulsión de posiciones débiles y una revisión del exceso de optimismo previo. Ese proceso duele, pero también limpia. Y un mercado limpio suele ofrecer mejores puntos de entrada que uno eufórico y sobrecomprado.

Por eso, la pregunta correcta quizá no sea si esto es un cuchillo cayendo o una oportunidad dorada. La verdadera cuestión es cómo comportarse ante una oportunidad que todavía puede seguir cayendo antes de madurar. Ahí es donde entra la disciplina. Si el escenario de fondo sigue siendo favorable, lo razonable no es lanzarse con todo de golpe, sino dimensionar las posiciones de manera que uno pueda soportar las réplicas. Porque si el mercado sigue purgando manos débiles, quien esté demasiado cargado desde el principio puede acabar vendiendo justo antes del rebote que esperaba capturar.

En otras palabras, el Nasdaq 100 puede estar entrando en una zona de acumulación interesante, pero no necesariamente en una zona cómoda. Las mejores oportunidades rara vez vienen envueltas en tranquilidad. Suelen venir disfrazadas de duda, titulares feos y gráficos desagradables. Hoy, los datos históricos invitan a pensar más en una corrección funcional que en un deterioro terminal, aunque con una advertencia clara: el largo plazo empieza a ponerse atractivo justo cuando el corto plazo todavía puede dar algún mordisco más. El que quiera aprovecharlo necesitará algo más que convicción: necesitará tamaño adecuado, paciencia y estómago.

 

Comparte este articulo:

shutterstock 2540874887
Nasdaq 100 ¿Cuchillo cayendo o zona de acumulación? por Sentimentrader

  Cuando el Nasdaq 100 entra en corrección, la tentación de resumirlo todo en una...

shutterstock 2462128035 scaled">

Cuando el pesimismo extremo en consumo discrecional empieza a parecer oportunidad por Dean Christians

Dean Christians es un analista veterano especializado en la investigación de mercado y trading de Wall Street, con más de 25 años de experiencia. Sus análisis y señales de trading son de las más valoradas entre los profesionales del sector financiero.
Dean Christians / SentimenTrader

 

Hay momentos en mercado en los que vender parece lo más sensato del mundo. Todo se ve feo, los gráficos se deterioran, los titulares se vuelven más agresivos y el inversor medio empieza a confundir prudencia con pánico. Eso es precisamente lo que suele ocurrir en fases de capitulación sectorial, y el sector de consumo discrecional parece estar entrando en una de esas zonas donde el sentimiento alcanza un punto de máxima tensión. La pregunta importante no es si el corto plazo sigue siendo incómodo, porque probablemente lo sea, sino si ese pesimismo extremo está sembrando ya una oportunidad de compra de gran tamaño.

La señal que activa esta lectura es contundente. En estos momentos, alrededor del 50% de las acciones del sector de consumo discrecional del S&P 500 cotizan en mercado bajista, es decir, acumulan caídas de más del 20% desde sus máximos. Eso no describe una debilidad superficial ni una simple digestión de ganancias. Describe un proceso de limpieza agresivo, una fase en la que muchos inversores ya no venden porque hayan revisado sus modelos, sino porque simplemente quieren salir. Y cuando el mercado entra en ese modo de expulsión, muchas veces empieza a construir las bases del siguiente tramo alcista.

image 49

Lo interesante es que la historia no trata este tipo de episodio como un simple accidente estadístico. Al contrario, cuando el sector alcanza este grado de deterioro interno, el comportamiento posterior ha sido sorprendentemente sólido. Los datos muestran que, tras este tipo de lavado extremo, el sector registra una tasa de acierto del 82% durante el año siguiente. Dicho de otro modo, en la mayoría de los casos, el mercado no ha interpretado este castigo como el principio de algo peor, sino como una fase final de agotamiento vendedor antes de una recuperación sostenida.

Eso no significa que el suelo tenga que formarse hoy ni que el rebote vaya a ser lineal. El mercado no tiene la cortesía de avisar con campana y alfombra roja. Puede seguir golpeando unas semanas más, puede dejar falsas rupturas, puede provocar entradas prematuras y sacar del tablero a quien llegue con demasiada prisa. Pero precisamente por eso este tipo de contextos suele ser más útil para el inversor con horizonte de medio y largo plazo que para quien necesita una confirmación inmediata. En este terreno, el premio no suele ser para el que adivina el mínimo exacto, sino para el que entiende que la asimetría empieza a mejorar cuando nadie quiere mirar el sector.

Además, no todas las formas de exponerse a esa posible recuperación han funcionado igual. Históricamente, después de estos eventos de sobreventa severa, el ETF equiponderado RSPD ha tendido a comportarse mejor que la versión ponderada por capitalización, XLY. Y esto tiene bastante lógica. Cuando un sector sale de una fase de capitulación, muchas veces el rebote no depende solo de los gigantes conocidos, sino de una recuperación más amplia entre nombres medianos y pequeños que habían quedado completamente aplastados. La equiponderación capta mejor ese efecto de normalización interna, mientras que la versión tradicional puede quedar demasiado concentrada en unas pocas compañías dominantes.

En el fondo, lo que estamos viendo es un patrón clásico de mercado: la expulsión de las manos débiles. Cuando la presión vendedora se vuelve extrema, gran parte del daño psicológico ya está hecho. Los inversores más frágiles han salido, las valoraciones suelen haberse comprimido y las expectativas se colocan tan abajo que cualquier mejora, incluso modesta, empieza a mover precios con mucha más facilidad. Ese cambio no siempre se ve primero en el gráfico bonito, sino en el hecho de que ya casi no queda nadie por vender con convicción.

Por eso, aunque el aspecto técnico de corto plazo siga siendo desagradable, el contexto empieza a oler más a oportunidad táctica y estratégica que a simple amenaza. No porque el riesgo haya desaparecido, sino porque el castigo ya ha sido lo bastante severo como para alterar la relación entre riesgo y recompensa. Cuando un sector entra en una fase de pesimismo máximo, lo normal es que la conversación pública llegue tarde. Primero llega el miedo, luego la fatiga, y solo después aparece la recuperación. En consumo discrecional, la historia sugiere que ese proceso podría estar ya bastante avanzado.</p

 

Comparte este articulo:

shutterstock 2462128035
Cuando el pesimismo extremo en consumo discrecional empieza a parecer oportunidad por Dean Christians

  Hay momentos en mercado en los que vender parece lo más sensato del mundo....

shutterstock 2253062391 scaled">

Cuando la amplitud engaña en el Russell 2000 por Jay Kaeppel

headshot jay thumbnail

Jay Kaeppel es analista cuantitativo colaborador habitual de los principales medios internacionales como CNBC, así como colaborador destacado en SentimenTrader.com y la revista Stocks and Commodities, una web de referencia internacional con suscriptores en más de 50 países.
Jay Kaeppel / Sentimentrader.com

 

En mercado, hay señales que tranquilizan y señales que avisan. El problema llega cuando una parece la otra. Eso es exactamente lo que puede ocurrir con la amplitud de mercado durante una corrección del Russell 2000, el índice que mejor representa a las pequeñas compañías estadounidenses. A primera vista, ver que la amplitud se mantiene fuerte mientras el índice cae podría parecer una buena noticia, casi como si el mercado estuviera absorbiendo el golpe sin dañarse por dentro. Pero la historia sugiere algo bastante menos amable: esa resistencia interna puede no ser una red de seguridad, sino una trampa.

image 48

El punto de partida ya es relevante por sí mismo. El Russell 2000 cayó un 10% desde un máximo de tres años en menos de 30 días, un patrón poco frecuente que solo se ha visto en 21 ocasiones desde 1983. No estamos hablando, por tanto, de una corrección cualquiera ni de una simple toma de beneficios de corto plazo. Estamos ante un tipo de caída brusca que suele alterar el comportamiento del mercado y poner a prueba la lectura tradicional de los indicadores internos.

Y aquí aparece la parte más incómoda del análisis. Normalmente, una amplitud sólida se interpreta como un síntoma saludable. Si muchos valores siguen comportándose razonablemente bien mientras el índice retrocede, el mensaje habitual es que la debilidad está concentrada y que el mercado podría recomponerse con relativa rapidez. Suena lógico. Incluso suena elegante. Pero el mercado, cuando quiere, tiene la delicadeza de un martillo. En este caso, los datos históricos muestran que las correcciones del Russell 2000 acompañadas de una amplitud aparentemente fuerte no han anticipado rebotes fiables.

De hecho, el resultado ha sido más bien el contrario. En esos episodios, los retornos a dos y tres meses fueron positivos solo en un 29% de los casos, mientras que la media de comportamiento posterior se movió en torno a caídas del 4% al 5%. Es una estadística incómoda porque rompe una intuición muy extendida: que una buena estructura interna amortigua el riesgo. Aquí, en cambio, la fortaleza de la amplitud parece funcionar como una especie de sedante, una señal que calma justo antes de que llegue una nueva oleada de ventas.

¿Por qué puede pasar esto? Porque en las pequeñas compañías, las correcciones rápidas después de máximos importantes suelen reflejar cambios más profundos en apetito por riesgo, liquidez y tolerancia a valoraciones exigentes. Cuando el precio empieza a deteriorarse con esa velocidad, una amplitud todavía decente puede indicar no fortaleza real, sino un ajuste incompleto. Es decir, el mercado aún no ha limpiado del todo el exceso previo. Todavía no hay capitulación suficiente, todavía queda complacencia, todavía hay inversores pensando que “esto se arregla solo”. Y muchas veces no se arregla solo; se arregla cayendo más.

Eso convierte el entorno actual en uno especialmente delicado para quien busque comprar debilidad demasiado pronto. El mensaje histórico no es que el Russell 2000 esté condenado, pero sí que el próximo trimestre merece un enfoque defensivo. En lugar de interpretar la amplitud como una invitación automática a entrar, quizá convenga verla como una advertencia de que el proceso correctivo puede no haber terminado. En otras palabras, el mercado puede parecer menos roto de lo que realmente está.

La lección de fondo es sencilla y útil. No toda fortaleza interna es alcista, y no toda caída rápida genera una oportunidad inmediata. A veces, precisamente cuando los indicadores invitan a confiar, lo sensato es hacer lo contrario: bajar la exposición, exigir confirmaciones y respetar la posibilidad de un nuevo tramo bajista. En el Russell 2000, la historia reciente de este patrón no habla de un colchón, sino de un suelo que todavía puede ceder

Comparte este articulo:

shutterstock 2253062391
Cuando la amplitud engaña en el Russell 2000 por Jay Kaeppel

  En mercado, hay señales que tranquilizan y señales que avisan. El problema llega cuando...

shutterstock 528531394 2 scaled">

ECONOMIC WEEK AHEAD: 30 de Marzo – 3 de Abril por Dr. Ed Yardeni

Ed Yardeni e1525958722675

Dr. Ed Yardeni / Yardeni Research
El Dr. Ed Yardeni es una de las principales voces de LinkedIn en economía y finanzas. Colaborador habitual de los principales medios internacionales, actualmente dirige Yardeni Research una firma de consultoría que ofrece estrategias de inversión global, análisis y recomendaciones a clientes institucionales. Es autor de los libros «Predicting the Markets: A Professional Autobiography» y «Fed Watching for Fun & Profit”.

 

image 50

Esta semana seguirá estando dominada por la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio. El viernes, Estados Unidos e Israel atacaron instalaciones nucleares y siderúrgicas iraníes, e Irán respondió en todo el golfo Pérsico, mientras el presidente Trump aplazó el plazo para que Teherán reabriera el estrecho de Ormuz o se enfrentara a nuevos ataques contra su infraestructura eléctrica. La escalada supuso un cambio brusco de tono respecto a comienzos de la semana, cuando los mercados financieros se habían estabilizado tras la marcha atrás de Trump sobre sus amenazas dirigidas a la infraestructura energética de Irán.

Los mercados del petróleo han respondido en consecuencia. El crudo WTI cerró en 99,64 dólares por barril, con una subida aproximada del 18,7% desde el mínimo del martes de 83,96 dólares y marcando su cierre semanal más alto desde que comenzó el conflicto, mientras que el Brent terminó en 112,57 dólares, con una subida cercana al 16,6% desde su mínimo semanal de 96,52 dólares (gráfico). La velocidad y la magnitud del movimiento subrayan la rapidez con la que los mercados energéticos están revalorizando el riesgo geopolítico, desafiando los intentos anteriores de mantener anclados tanto el petróleo como los mercados de bonos, y reforzando el riesgo de una disrupción sostenida en el estrecho.

image 51

Como resultado, los datos de esta semana cobrarán aún más importancia. Una agenda cargada de publicaciones, entre ellas la confianza del consumidor, los PMI y el informe de empleo de marzo, ofrecerá la primera lectura realmente significativa sobre cómo los mayores precios de la energía y el aumento de la incertidumbre están trasladándose a la economía real. La cuestión clave es si la resiliencia de la economía estadounidense puede soportar este shock o si empiezan a aparecer grietas en la actividad, el sentimiento y el mercado laboral.

A medida que el conflicto se prolonga y los precios de la energía permanecen elevados, las subidas de tipos vuelven a incorporarse cada vez más en las expectativas, presionando aún más a la baja los múltiplos de valoración de la renta variable (gráfico).

image 52

Aquí están las principales referencias económicas de Estados Unidos que más probablemente influirán esta semana en la visión de los inversores sobre el mercado laboral, las perspectivas de crecimiento y la trayectoria de la política monetaria:

(1) Empleo. El informe de nóminas de marzo (viernes) adquirirá una relevancia adicional tras la inesperada caída de 92.000 en febrero y el aumento de la tasa de desempleo al 4,4%. La estimación mediana de Bloomberg apunta a un aumento de 60.000, sin que ningún analista espere pérdidas netas de empleo, lo que sugiere que el mercado laboral sigue mostrando resiliencia pese a un contexto macroeconómico más incierto. También tendremos señales adicionales con el informe de ADP (miércoles), Challenger (jueves) y las solicitudes semanales de subsidio por desempleo (jueves), que deberían ayudar a aclarar si la debilidad de febrero fue algo puntual o el comienzo de una desaceleración más amplia.

El crecimiento del empleo ya ha mostrado señales de pérdida de impulso, con avances mensuales cada vez más irregulares y una media de tres meses en tendencia bajista (gráfico).

image 53

(2) Confianza del consumidor. La confianza del consumidor será seguida muy de cerca esta semana como una de las primeras lecturas cuantificables sobre cómo el repunte de los precios de la energía está afectando a los hogares. Los precios medios nacionales de la gasolina han subido desde 2,98 dólares el 26 de febrero hasta 4,10 dólares por galón el 23 de marzo, un aumento aproximado del 38% que probablemente pese sobre la percepción de los consumidores (gráfico).

image 54

Desde julio, la confianza general ha venido mostrando una tendencia bajista, y las expectativas se han debilitado de forma considerable (gráfico). Lo más probable es que esta tendencia continúe. Nos centraremos especialmente en las expectativas, dado que es probable que los altos precios de la gasolina persistan en los próximos meses.

image 55

(3) PMI. Los datos manufactureros estarán en el centro de atención esta semana, con la publicación del Chicago PMI, los PMI finales del S&P 500 y el ISM manufacturero. Con la incertidumbre elevada por la subida del petróleo y la reevaluación de la trayectoria de la política de la Fed, los componentes adelantados serán clave. Las encuestas regionales de marzo han seguido mostrando debilidad en comparación con un ISM que todavía se mantiene en expansión, lo que pone de relieve una divergencia entre una actividad local que se debilita y unas lecturas nacionales más resilientes (gráfico). Si el ISM empieza a converger hacia las lecturas regionales más débiles, podría sugerir que el impulso manufacturero está perdiendo tracción tras un periodo de resiliencia.

image 56

Comparte este articulo:

shutterstock 528531394 2
ECONOMIC WEEK AHEAD: 30 de Marzo – 3 de Abril por Dr. Ed Yardeni

El Dr. Ed Yardeni es una de las principales voces de LinkedIn en economía y...

shutterstock 2460449813 scaled">

¿Está el sector salud listo para girar al alza tras el castigo? por Sentimentrader

maxresdefault 400x225 1

 Jason Goepfert es presidente y CEO de Sundial Capital Research. Editor de SentimenTrader.com, una web de referencia internacional con suscriptores en más de 50 países.
Jason Goepfert / SentimenTrader

 

El sector salud lleva tiempo en el banquillo. Mientras tecnología y growth han acaparado titulares, el ETF XLV ha ido perdiendo tracción, dejando una sensación clara en el mercado: nadie lo quiere. Y cuando nadie quiere algo en bolsa… empieza a ponerse interesante.

Los datos actuales reflejan un escenario extremo. La media de 20 días del porcentaje de acciones del XLV cotizando por encima de su banda superior de Bollinger ha caído por debajo del 1%. Traducido: prácticamente no hay momentum alcista. El mercado no solo ha dejado de comprar, ha dejado de intentarlo.

Pero el dato que realmente huele a capitulación es otro. El porcentaje de acciones del sector por encima de su media de 50 días ha pasado de un sólido 85% a un deprimente 10%. Eso no es una corrección normal. Eso es una limpieza de libro.

image 23

Y aquí es donde empieza lo interesante. Históricamente, cuando el sector alcanza estos niveles de agotamiento vendedor, el comportamiento posterior ha sido contundente: el XLV ha registrado un 100% de ratio de acierto a 12 meses. No significa que suba en línea recta ni que el timing sea perfecto, pero sí deja un mensaje claro: cuando todo parece roto, suele estar empezando a arreglarse.

Esto tiene lógica desde el punto de vista de mercado. Cuando la mayoría de participantes ya ha vendido, la presión vendedora desaparece. El mercado deja de caer no porque entren compradores agresivos, sino porque ya no queda nadie más por vender. Y en ese vacío, cualquier flujo marginal puede generar subidas relevantes.

A esto se suma un factor que muchos pasan por alto: la estacionalidad. El sector salud entra en una fase del año que históricamente ha sido favorable. No es magia, es flujo institucional, reajustes de cartera y comportamiento recurrente de capital.

Ahora bien, no nos engañemos. El gráfico sigue siendo feo. Tendencia bajista, debilidad relativa y narrativa inexistente. El corto plazo no invita precisamente a comprar con entusiasmo. Pero precisamente por eso aparece la oportunidad.

Esto no es un trade de breakout, es un posicionamiento asimétrico. El downside ya ha sido explorado en gran parte, mientras que el potencial de recuperación empieza a ser atractivo. Es el típico contexto donde el riesgo es visible pero el potencial no lo es… todavía.

Para un trader, esto exige paciencia. No hay señal de entrada perfecta. Probablemente habrá ruido, rebotes fallidos y dudas. Pero para un inversor con horizonte de 6 a 12 meses, el contexto empieza a ser difícil de ignorar.

Además, en un mercado dominado por pocas mega caps, cualquier rotación sectorial puede generar movimientos violentos en los sectores olvidados. Y salud cumple todos los requisitos: está infraponderado, castigado y sin narrativa. Justo el tipo de activo que suele sorprender cuando el flujo cambia.

La clave aquí no es acertar el mínimo. Eso es imposible. La clave es entender cuándo el mercado ha pasado de vender por convicción a vender por inercia. Y los datos actuales apuntan claramente hacia ese segundo escenario.

¿Significa esto que el sector va a despegar mañana? No. Pero sí que el equilibrio riesgo/beneficio empieza a inclinarse a favor del comprador.

En mercado, las oportunidades no suelen venir cuando todo está claro. Vienen cuando todo parece incómodo.

Y ahora mismo, el sector salud es incómodo.

Comparte este articulo:

shutterstock 2460449813
¿Está el sector salud listo para girar al alza tras el castigo? por Sentimentrader

  El sector salud lleva tiempo en el banquillo. Mientras tecnología y growth han acaparado...

  • 1
  • …
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • …
  • 120
Acerca de Método Trading

Es una escuela de trading, creada por traders institucionales, para formar a inversores particulares y profesionales financieros en el arte del análisis técnico y el trading profesional.

Categoría

Artículos
Guias
Magazines

Información

Chile: +56 232629600
México: +52 5585263201
Colombia: +57 601 5800534

Perú: +51 17124709

 

Síguenos

Copyright 2026 © Metodotrading.com
Acceder

perdiste tu contraseña?
Registro
¿No tienes una cuenta? ¡Regístrate aquí!
Registrar una cuenta

Se le enviará una confirmación de registro por correo electrónico.